La Pensión de alimentos y su obligación. ¿Quienes están sujetos a la misma?

Nuestro Código Civil, regula en los artículos 142 a 153 la obligación legal de los alimentos.

El fundamento radica en la solidaridad familiar y la relación parental que hacen nacer, dentro de ciertos límites, el deber de procurar a quien lo necesite la satisfacción de sus necesidades. Por eso requiere relación de parentesco.

Los límites establecidos, en virtud de la cuantía a abonar lo será en base a dos cuestiones fundamentales, y totalmente lógicas:

  • La necesidad del alimentista y
  • La capacidad económica del alimentante.

Este deber debe diferenciarse de:

a) el deber de ayuda y socorro mutuo entre los cónyuges, que tiene su base en la relación matrimonial y su base legal en los artículos 67 y 68 del Código Civil.

b) el deber de alimentar a los hijos que corresponde al padre, cuya base se encuentra en la patria potestad, artículo 154 del Código Civil.

Características.

1.– Es un derecho/deber de carácter Personalísimo:

Ello significa que, aunque su contenido es patrimonial y su cumplimiento puede consistir en la entrega de una cantidad de dinero, su finalidad, de protección de la vida de una persona y su fundamento familiar permiten considerar los alimentos de naturaleza no patrimonial.

Por eso es inembargable, en virtud de los dispuesto en el artículo 605 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, está prohibido someterlo a arbitraje y que no es susceptible de transacción (art. 1814 Cc).

Por eso mantiene el artículo 151, apartado primero: “No es renunciable ni transmisible a un tercero el derecho a los alimentos”. Ahora bien;

– El artículo 151.2 Cc dice: “Tampoco pueden compensarse con lo que alimentista deba al que ha de prestarlos”; en efecto, pues tales pensiones son crédito ordinario y no hay cuestión de orden público.

– Cabe que el alimentista renuncie a las garantías del crédito establecidas por convenio o incluso por el Juez.

2) Imprescriptibilidad;

Aunque se den las condiciones de ejercicio y el alimentista no lo ejercite. Prescriben, en cambio, las concretas pretensiones alimentarias ya vencidas en cinco años (art. 1966,1 Cc).

3) Reciprocidad;

Se funda en el carácter recíproco del parentesco. Así lo sanciona el articulo 143 del Codgo Civil. Pero no implica identidad de contenido.

4) Relatividad;

Deben concurrir la necesidad del alimentista y la posibilidad del obligado, circunstancias que matizan el “quantum” de la prestación.

5) No solidaridad;

Por su parte el artículo 145 del Código Civil, tras ordenar el reparto de la pensión entre los distintos obligados, previene, como excepción, el pago provisional por uno sólo de ellos “en caso de urgente necesidad y por circunstancias especiales”.

¿Quienes están sujetos a la obligación?.-

Están obligados recíprocamente a darse alimentos en toda la extensión que señala el artículo precedente:

1º Los cónyuges.

2º Los ascendientes y descendientes. Los hermanos sólo se deben los auxilios necesarios para la vida, cuando los necesiten por cualquier causa que no sea imputable al alimentista y se extenderán en su caso a los que se precisen para su educación”.

Sólo conviene destacar que la reciprocidad se refiere a la relación básica de parentesco, pero no a la obligación ya nacida, con lo cual resulta inaplicable el articulo 1.124 del Código Civil.

Y en cuanto al orden de prelación, dice el nuestro Código Civil, en su artículo 144, que; la reclamación de alimentos cuando proceda y sean dos o más los obligados a prestarlos se hará por el orden siguiente:

1º. Al cónyuge.
2º. A los descendientes de grado más próximo.
3º. A los ascendientes, también de grado más próximo.
4º. A los hermanos, pero estando obligados en último lugar los que sólo sean uterinos o consanguíneos.

Entre los descendientes y ascendientes se regulará la gradación por el orden en que sean llamados a la sucesión legítima de la persona que tenga derecho a los alimentos”.

Puede ser, que en momento determinado, o por características o cuestiones de diversa índole familiares, puede recaer la obligación en varias personas, por ello el artículo 145 establece que para estos casos en los que recaiga sobre dos o más personas la obligación de dar alimentos, se repartirá entre ellas el pago de la pensión en cantidad proporcional a su caudal respectivo.

Pero, a pesar de ello, y para el caso de urgente necesidad y por circunstancias especiales, podrá el Juez obligar a una sola de ellas a que los preste provisionalmente, sin perjuicio de su derecho a reclamar de los demás obligados la parte que les corresponda.

También puede darse el casos que Cuando dos o más alimentistas reclamaren a la vez alimentos de una misma persona obligada legalmente a darlos, y ésta no tuviere fortuna bastante para atender a todos, se guardará el orden establecido en el artículo ya referenciados, a no ser que los alimentistas concurrentes fueren el cónyuge y un hijo sujeto a la patria potestad, en cuyo caso éste será preferido a aquél.

Especifica el artículo 148 del Código Civil que “La obligación de dar alimentos será exigible desde que los necesitare, para subsistir, la persona que tenga derecho a percibirlos; pero no se abonarán sino desde la fecha en que se interponga la demanda.

Se verificará el pago por meses anticipados, y, cuando fallezca el alimentista, cuestión importante, que se nos consulta frecuentemente, sus herederos no estarán obligados a devolver lo que éste hubiese recibido anticipadamente.

El Juez, a petición del alimentista o del Ministerio Fiscal, ordenará con urgencia las medidas cautelares oportunas para asegurar los anticipos que haga una Entidad pública u otra persona y proveer a las futuras necesidades”.

¿Qué conlleva el contenido de la obligación alimentaria?.-

Es importante tener en cuenta y saber, que conceptos cubre el concepto de alimentos.

Dice el artículo 142 del Código Civil expresa que, se entiende por alimentos todo lo que es indispensable para el sustento, habitación, vestido y asistencia médica.

Debemos de advertir que los alimentos comprenden también la educación e instrucción del alimentista mientras sea menor de edad y aun después cuando no haya terminado su formación por causa que no le sea imputable.

Entre los alimentos se incluirán los gastos de embarazo y parto, en cuanto no estén cubiertos de otro modo, así por ejemplo por la seguridad social, seguro privado , etc…

La cuantía de los alimentos, tal y como hemos puesto de manifiesto al inicio del presente tema, será proporcionada al caudal o medios de quien los da y a las necesidades de quien los recibe.

Por ello la capacidad económica del alimentante es necesaria conocerla y tenerla en consideración a la hora de determinar la cuantía, porque sin ella la obligación no nace.

Todo ello no implica

  • La necesidad de trabajar para alimentar a los parientes, aunque esta circunstancia pueda hacer varias la cuantía.
  • El alimentante, esto es, el obligado no está sujeto a ninguna limitación para la gestión de su patrimonio o en su actividad jurídica.

Como cualquier otro deudor, los actos en fraude de los alimentistas son rescindibles conforme al régimen general.

En cuanto a la necesidad del alimentista, y como hemos advertido con anterioridad, la cuantía de los alimentos deberá cubrir la necesidades del mismo.

El Tribunal Supremo, ha determinado que:

Derecho de alimentos de los hijos mayores de edad subsiste siempre que puedan demostrar que la situación de necesidad no les es imputable, es decir, que sean por causas ajenas a su voluntad y no sean provocada de manera intencionada.

Un derecho contractual de alimentos debe ejercitarse antes que la reclamación legal, pues la existencia del primero excluye el requisito de la necesidad.

La cuantía de los alimentos, es o puede ser variable.

Por eso dice el artículo 147 del Código Civil, que: “Los alimentos, en los casos a que se refiere el artículo anterior, se reducirán o aumentarán proporcionalmente según el aumento o disminución que sufren las necesidades del alimentista y la fortuna del que hubiere de satisfacerlos”.

Cuestión de todas lógica, tal y como hemos advertido, y en virtud de lo dispuesto en el artículo 146 del mismo cuerpo legal.

Dado que el devenir de la vida no es lineal, puede ser que un momento determinado, se produzca una alteración monetaria que produzca una pérdida del poder adquisitivo del alimentista.

Por eso, la deuda de alimentos pagada en dinero tiene la consideración de deuda de valor y puede protegerse con cláusulas de estabilización (IPC,etc.).

Pero el TS ha matizado señalando que la estabilización se entiende siempre que el aumento no exceda de la proporción en que se hayan incrementado los ingresos del obligado.

En cuanto a la forma de cumplimiento, el artículo 149 del Código Civil: “El obligado a prestar alimentos podrá, a su elección, satisfacerlos, o pagando la pensión que se fije, o recibiendo y manteniendo en su propia casa al que tiene derecho a ellos”.

Este artículo, y en contenido del mismo, jurídicamente ha sido siempre muy controvertido.

Esta elección no será posible en cuanto contradiga la situación de convivencia determinada para el alimentista por las normas aplicables o por resolución judicial.

También podrá ser rechazada cuando concurra justa causa o perjudique el interés del alimentista menor de edad”.

¿Cuando cesa la obligación o extinción del derecho a los alimentos?.-

Según dispone el artículo 150 del Código Civil: “La obligación de suministrar alimentos cesa con la muerte del obligado, aunque los prestase en cumplimiento de una sentencia firme.

Esto es consecuencia del carácter personalísimo de la deuda alimenticia, como hemos advertido al comienzo del presente tema.

Como excepción, sí pasan a los herederos las pensiones vencidas y no pagadas del causante, pues éstas tienen carácter patrimonial.

Añade el artículo 152: “Cesará también la obligación de dar alimentos:

1º. Por muerte del alimentista.

2º. Cuando la fortuna del obligado a darlos se hubiere reducido al punto de no poder satisfacerlos sin desatender sus propias necesidades y las de su familia.

3º. Cuando el alimentista pueda ejercer un oficio, profesión o industria, o haya adquirido un destino o mejorado de fortuna, de suerte que no le sea necesaria la pensión alimenticia para su subsistencia.

4º. Cuando el alimentista, sea o no heredero forzoso, hubiere cometido alguna falta de las que dan lugar a desheredación.

5º. Cuando el alimentista sea descendiente del obligado a prestar alimentos, y la necesidad de aquél provenga de mala conducta o de falta de aplicación al trabajo, mientras subsista esta causa.”

Por último, cierra la regulación del deber de alimentos el artículo 153 del Código Civil que dice: “Las disposiciones que preceden son aplicables a los demás casos en que por este Código, por testamento o por pacto se tenga derecho a alimentos, salvo lo pactado, lo ordenado por el testador o lo dispuesto por la ley para el caso especial de que se trate”.