Capacidad para otorgar testamento y Capacidad de obrar limitada. ¿Validez de testamento?.

El Pleno de la Sala Primera del Tribunal Supremo desestima el recurso de casación interpuesto contra la sentencia de la Audiencia Provincial, a su vez, había desestimado la demanda de impugnación de dos testamentos notariales otorgados por una mujer con discapacidad intelectual.

La Sala entiende que puede otorgar testamento conforme a este precepto una persona que, de acuerdo con lo dispuesto en una sentencia de modificación de la capacidad de obrar, precisa de la intervención del curador para realizar actos de disposición.

Según la sentencia que limita su capacidad de obrar, precisa de la intervención del curador para realizar actos de disposición.

La limitación de la capacidad de obrar para realizar actos de disposición sin intervención del curador no comprende los actos de disposición mortis causa y para apreciar su validez debe estarse a la capacidad del testador en el momento del otorgamiento.

Se basa, para ello, en el principio de presunción de capacidad, que ya resultaba de nuestro ordenamiento y ha quedado reforzado por la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, y que implica que no cabe basar la falta de capacidad para testar ni por analogía ni por interpretación extensiva de otra incapacidad.

En el presente caso, el primer testamento fue otorgado antes de la sentencia de modificación judicial de la capacidad, pero cuando el Fiscal ya había instado el procedimiento, y el segundo con posterioridad a la sentencia que había sometido a la testadora a curatela para la realización de actos de disposición, sin referencia expresa a la facultad para otorgar testamento.

La resolución, se centra en dos cuestiones fundamentales:

  • La finalidad de las normas que regulan la capacidad para otorgar testamento es garantizar la suficiencia mental del testador respecto del propio acto de testar y considera que, con independencia de cuál sea la causa de la discapacidad que da lugar a la modificación de la capacidad de obrar, el régimen del artículo 665 Código Civil, relativo a la designación por el notario de dos facultativos que respondan de la concreta capacidad para testar; ofrece un cauce para que la persona con la capacidad modificada judicialmente pueda ejercer la facultad de testar.
  • Por otro lado, valora que la disposición de bienes mortis causa no puede equipararse a los actos de disposición inter vivos, por su diferente naturaleza y caracteres y porque existe una regulación específica para el otorgamiento de testamento por las personas con discapacidad mental o intelectual.

Para mayor conocimiento La sucesión “mortis causae”.

Al ser el testamento un acto personalísimo, ni el tutor como representante legal puede otorgar testamento en lugar de la persona con la capacidad modificada judicialmente ni el curador puede completar su capacidad cuando sea ella quien otorgue el testamento.

Por ello, y a fin de garantizar la suficiencia mental del testador, para el otorgamiento de testamento por la persona con la capacidad modificada judicialmente el artículo 665 Código Civil, impone una garantía especial adicional que consiste en el juicio favorable a la capacidad para testar que deben emitir dos facultativos.

Ello no impide que la aseveración notarial sobre el juicio del testador pueda ser desvirtuada, pero para ello son precisas pruebas cumplidas y convincentes.

En este caso, tras la valoración de todas las pruebas, no había quedado probado que la testadora careciera de capacidad para testar, ya que no que no existía pronunciamiento previo en la sentencia de incapacitación y el notario se aseguró que, a su juicio, la testadora tiene la capacidad legal necesaria, contando con el juicio favorable de dos facultativos.

La sentencia recurrida había valorado, además, junto a la opinión profesional del notario y de la médica de cabecera que atendió a la testadora durante catorce años, otro tipo de pruebas, como lo manifestado por la testadora en el previo procedimiento de modificación de su capacidad, la realización de otros actos jurídicos antes y después de la modificación judicial de la capacidad y la coherencia de la voluntad de dejar sus bienes a las personas que le prestaron su apoyo y en quien confiaba.

Por todo ello, se desestima el recurso de casación, fundamentado en los siguientes aspectos y apartados:

Primero.- El principio de presunción de capacidad, que ya resultaba de nuestro ordenamiento – artículo 10 de la Constitución Española, artículo 322 del Código Civil y artículo 760 apartado primero de la Ley de Enjuiciamiento Civil; quedando reforzado por;

  • La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, hecha en Nueva York el 13 de diciembre de 2006.

La Convención proclama como objetivo general el de promover, proteger y asegurar el goce pleno y en condiciones de igualdad de todos los derechos humanos y libertades fundamentales por todas las personas con discapacidad así como promover el respeto de su dignidad inherente .

Segundo.- El Testamento.

El artículo 662 del Código Civil establece que pueden testar todos aquellos a quienes la ley no lo prohíbe ‘expresamente’.

De esta manera se consagra legalmente el principio de que la capacidad para testar es la regla general y la incapacidad la excepción.

En consecuencia, no cabe basar la falta de capacidad para testar ni por analogía ni por interpretación extensiva de otra incapacidad.

Tercero.- Atendiendo a su diferente naturaleza y caracteres, la disposición de bienes mortis causa no puede equipararse a los actos de disposición inter vivos y existe una regulación específica para el otorgamiento de testamento por las personas con discapacidad mental o intelectual.

Cuarto.- Partiendo de que el testamento es un acto personalísimo, artículo 670 del Código Civil, ni el tutor como representante legal puede otorgar testamento en lugar de la persona con la capacidad modificada judicialmente ni el curador puede completar su capacidad cuando sea ella quien otorgue el testamento.

Quinto.- Conforme a las reglas sobre la capacidad para otorgar testamento, debe atenderse al estado en el que el testador se halle al tiempo de otorgar el testamento, artículo 666 del Código Civil.

Por eso, el testamento hecho antes de la ‘enajenación mental’ es válido, artículo 664 del Código Civil.

Por eso también el notario debe asegurarse de que, a su juicio, tiene el testador la capacidad legal necesaria para testar, artículo 685 del Código Civil.

Sexto.- Con el fin de garantizar la suficiencia mental del testador, para el otorgamiento de testamento por la persona con la capacidad modificada judicialmente el artículo 665 del Código Civil impone una garantía especial adicional que consiste en el juicio favorable a la capacidad para testar que deben emitir dos facultativos.

Como ha declarado reiteradamente esta sala, ello no impide que la aseveración notarial sobre el juicio del testador pueda ser desvirtuada, pero para ello son precisas pruebas cumplidas y convincentes.

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