¿Cómo se computa la legítima?

LEGITIMA FIJACIÓN: COMPUTACIÓN E IMPUTACIÓN.-

En nuestro Derecho, el orden de prelación en que han de ser satisfechos quienes tienen un derecho sobre la herencia; es el siguiente:

  • acreedores del causante.

  • Legitimarios.

  • Legatarios.

  • herederos voluntarios.

  • acreedores particulares de los herederos.

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La legítima se calcula sobre el patrimonio hereditario líquido, por lo que, si el pasivo es superior al activo, no habrá patrimonio líquido ni legítima. De ahí que, para proceder a su fijación, haya que realizar las siguientes operaciones:

COMPUTACIÓN DE LA LEGITIMA.-

Es la operación por la que se adicionan contablemente las siguientes cantidades:

1º El “relictum”.-

Pues “para fijar la legítima se atenderá al valor de los bienes que quedaren a la muerte del testador, con deducción de las deudas y cargas, sin comprender entre ellas las impuestas en el testamento”, todo ello en virtud de lo dispuesto en el artículo 818 apartado primero del código Civil.

Este valor líquido de los bienes hereditarios se obtiene por la diferencia entre los bienes y derechos que constituyen la herencia del causante y las obligaciones que no se extingan por su muerte, Artículo 659.

No se comprenden las deudas y cargas impuestas en el testamento (legados, modos), porque el pago de éstas se subordina a que exista un saldo líquido después de satisfechas las legítimas.

La jurisprudencia entendió que la valoración de los bienes debe referirse al tiempo del fallecimiento del causante. Vallet considera que, al ser los legitimarios cotitulares de los bienes hereditarios, deben participar de sus alteraciones de valor, haciéndose la valoración al tiempo de la partición.

Hoy el artículo 847 parece corroborar esta tesis, ya que “para fijar la suma que ha de abonarse a los hijos o descendientes se atenderá al valor que tuvieren los bienes al tiempo de liquidarles la porción correspondiente” (cuando se paga la legítima en metálico).

2º El “donatum”.-

O agregación ideal del importe de las donaciones hechas en vida, pues “al valor líquido de los bienes hereditarios se agregará el de las donaciones colacionables”, artículo 812.

Aquí no se emplea el término colación en el sentido propio del artículo 1035, puesto que así se excluirían las hechas a extraños.

Por tanto, son computables todas las disposiciones gratuitas “inter vivos” a favor de cualquier persona, si bien Vallet excluye los gastos del artículo 1041.

Con su computación se trata de evitar que el causante, mediante las mismas, pueda defraudar los derechos de sus legitimarios.

3º La legítima global.-

Será la cuota sobre el valor obtenido que corresponda a cada clase de legitimarios:

  • dos tercios (para hijos o descendientes),

  • la mitad o un tercio (para ascendientes, según concurran solos o con el cónyuge viudo).

La legítima individual se obtiene dividiendo la global por el número de legitimarios que vivan al fallecer el causante, sin contar los que hayan renunciado a su legítima, los desheredados y los indignos.

No obstante, si los premuertos, desheredados o indignos son hijos o descendientes del causante y, a su vez, tienen hijos o descendientes, se cuentan, pasando la porción legitimaria a su estirpe.