La sucesión. Clases.

La sucesión puede definirse o determinase como por la voluntad del hombre manifestada en testamento y, a falta de éste, por disposición de la Ley.

La primera se llama testamentaria y la segunda legítima.

Podrá también deferirse en una parte por voluntad del hombre y en otra por disposición de la Ley, como lo determina el Código Civil en su artículo 658.

Esta última es la llamada sucesión mixta, que tiene lugar cuando el testamento no contiene la institución de heredero en todo o en parte de los bienes o no dispone de todos los que corresponden al testador, como se dispone en el artículo  912 del Código Civil.

También cabe hablar de la sucesión contractual, de mayor arraigo en los territorios forales que en el derecho común, donde tiene un carácter excepcional.

Algunos autores hablaban de otra clase de sucesión, la forzosa a favor de los legitimarios, si bien la mayoría opina que no es una sucesión distinta de la testamentaria o de la legal, sino un freno o límite a la libertad de disponer por testamento.

Por su objeto: la sucesión puede ser universal o particular. La jurisprudencia tiene declarado que la sucesión a título universal implica un llamamiento a la totalidad o parte alícuota de los bienes, mientras que la sucesión a título particular supone un llamamiento a suceder en concretas y determinadas relaciones del causante.

Puede distinguirse entre sucesión simultánea y sucesión sucesiva, según los distintos llamamientos sucesorios se hagan efectivos al mismo tiempo o unos tras otros, como ocurre en las sustituciones hereditarias.

También la sucesión se clasifica en directa e indirecta, según suceda el primer llamado u otra persona en lugar de aquél. Son supuestos de sucesión indirecta los que tienen lugar a través de los derechos de representación, de transmisión, de acrecer o de la sustitución vulgar.

Por último, por su trayectoria, puede distinguirse entre ordinaria (la de la masa general de la herencia) o extraordinaria. Ésta última se refiere a aquellos bienes que siguen una vía distinta a dicha masa, como los sujetos a reserva o reversión.