APERTURA, Y DELACIÓN DE LA HERENCIA. CAPACIDAD E INCAPACIDAD PARA SUCEDER: EFECTOS. CAUSAS DE INDIGNIDAD: EFECTOS.-

APERTURA, Y DELACIÓN DE LA HERENCIA. CAPACIDAD E INCAPACIDAD PARA SUCEDER: EFECTOS. CAUSAS DE INDIGNIDAD: EFECTOS.-

I. APERTURA Y DELACION DE LA HERENCIA.-

La Herencia es la continuación o sucesión de modo unitario en la titularidad del complejo o “universum ius” formado por aquellas relaciones jurídicas patrimoniales activas y pasivas de un sujeto fallecido que no se extinguen por su muerte, sucesión que produce también ciertas consecuencias de carácter no patrimonial y atribuye al heredero una situación jurídica nueva y modificada en diversos aspectos.

El artículo 659 del Código Civil, dispone que: “La herencia comprende todos los bienes derechos y obligaciones de una persona que no se extingan con su muerte”

La herencia, , puede encontrarse estar sin deferir o presunta, abierta, deferida, yacente, adida, aceptada o adquirida y vacante.

La apertura de la herencia se produce en el momento del fallecimiento o de la declaración judicial de fallecimiento del causante

Establece el artículo 657 del Código Civil que; Los derechos a la sucesión de una persona se transmiten desde el momento de su muerte.

Firme la declaración de fallecimiento del ausente, se abrirá la sucesión en los bienes del mismo, procediéndose a su adjudicación por los tramites de los juicios de testamentaria o abintestato, según los casos, o extrajudicialmente, según establece el artículo 196 el Código Civil.

Para los casos de conmoriencia, el artículo 33 establece, que, si se duda entre dos o mas personas llamadas a sucederse, quien de ellas ha muerto primero, el que sostenga la muerte anterior de una u otra , debe probarla; a falta de prueba se presumen muertas al mismo tiempo y no tiene lugar la transmisión de derechos de uno a otro.

La muerte se prueba mediante las actas del Registro Civil, reflejo de la inscripción de defunción donde hay que expresar si es posible el día hora y lugar en que hubiera acecino la muerte. Artículo 81 de la Ley del Registro Civil 8 de Junio de 1957.

La fijación de la muerte del causante es de evidente trascendencia para el fenómeno sucesorio no solo porque lo desencadena sino también porque es precisamente en esa fecha cuando el llamado a la sucesión debe existir y tener capacidad para sucederle.

En este momento se produce la vocación de la herencia o llamamiento a los posibles destinatarios. Es un llamamiento potencial.

Van a recibir la vocación todas las personas instituidas por el causante, individual o genéricamente, y junto a ellas todos los posibles herederos intestados; formándose así un grupo del que saldrán los sucesores.

2. La delación de la herencia. Es el efectivo y concreto llamamiento a determinadas personas para que puedan aceptar o repudiar la herencia. Generalmente coincide este momento con el de la apertura de la herencia, pero puede no coincidir en los casos de llamamientos sucesivos.

Cuando alguien tiene derecho a convertirse en heredero y hacer suya la herencia mediante la aceptación se dice que la herencia está deferida. Este ofrecimiento se denomina delación, y se hace a quien por disposición del testador, y en su defecto por ley es el preferido, y si no acepta la herencia, el ofrecimiento se hace a quien lo siga en orden, hasta convertirse en heredero alguno de los que recibieron la vocación. Por lo tanto se trata de un llamamiento efectivo.

Dispone el Artículo 658 que la sucesión se defiere por la voluntad del hombre manifestada en testamento, y a falta de éste, por disposición de la Ley.

La primera se llama testamentaria y la segunda legítima.

Podrá también deferirse en una parte por la voluntad del hombre y en otra por disposición de la Ley.

Es interesante además la diferencia entre la delacion de la herencia y la del legado. Mientras la delación de la herencia es el ofrecimiento que se hace a una persona para convertirse en heredero y hacer suya la herencia mediante la aceptación, el derecho al legado se produce ipso iure, sin necesidad de aceptación, la cual viene a ser una renuncia que hace el legatario al derecho a repudiar.

El efecto fundamental que la delación de la herencia produce, es la atribución al llamado del derecho de aceptar o repudiar la herencia; el llamado “ius delationis”.

Frente al criterio romano que prohibía, por regla su transmisión en nuestro derecho se admite, como resulta del Artículo 1006 del Código Civil, al disponer que “Por muerte del heredero sin aceptar ni repudiar la herencia pasará a los suyos el mismo derecho que él tenía”.