EL CONSENTIMIENTO MATRIMONIAL Y LA DISCRECIÓN DE JUICIO.-

EL CONSENIMIENTO MATRIMONIAL Y LA DISCRECIÓN DE JUICIO.-

Desde el punto de vista cognoscitivo, la discreción de juicio se nos muestra como algo distinto a uso de razón, de ahí que la jurisprudencia actual añade además la facultad cognoscitiva y la facultad crítica con el fin de que exista la responsabilidad de los propios actos de quién emite el consentimiento.

Por ello, que la reiterada doctrina jurusprudencial exija una discreción de juicio proporcionada a la naturaleza del matrimonio que además ha de ser manifestado exteriormente, me diantre la concurrencia de acuerdos, requisito éste, ha perdido interés porque con el actual código se exige la presencia de los dos contrayentes en el momento de la emisión de la voluntad de contraer matrimonio como veremos a continuación.

El consentimiento ha de ser manifestado exteriormente, de manera que la voluntad interna ha de coincidir con la declaración externa.

Requisitos establecidos por el derecho canónico respecto de la Discreción de Juicio.-

1.- Solamente se exige que los contrayentes estén presentes en el mismo lugar.

2.- También se señala que el consentimiento debe expresarse verbalmente o por signos equivalentes, cual los contrayentes no puede hablar. pero tal circunstancia puede obviarse simplemente, mediante un traductor que interprete el lenguaje de signos.

La jurisprudencia viene entendiendo como signos suficientes del lenguaje matrimonial, la inclinación de la cabeza, el estrechamiento de manos, la colocación del anillo o la firma en el libre de matrimonios.

Por último cabe reseñar que también el matrimonio puede contraerse por medio de procurador; es decir por medio de un representante que actúe en nombre de uno de los dos contrayentes.

Para ello es necesario que seden dos requisitos:

1.- Que se haya dado el mandato expresamente a una persona determinada para contrae matrimonio con una persona, también determinada. El mandato puede revestir la forma canónica o civil. Normalmente basta con un poder otorgado ante notario.

2.- El procurador nombrado por el mandan, ha de cumplir personalmente la manifestación de voluntad para contraer matrimonio.

Solo nos resta advertir que si el mandante del poder revoca tal poder o cae en amencia, el el marrimonio es inválido, au que el procurador y el otro cónyuge lo ignoren.