Sociedad de gananciales. Extinción. ¿Desde la salida o abandono del domicilio conyugal?.

Aunque no lo parezca, ésta es una de las cuestiones mas desconocidad debatidas en lo que la extinción de la sociedad legal de gananciales se refiere.

Principalmente, tal y como determina la sentencia que hoy traemos a este espacio, por que las normas, así como la jurisprudencia, se ha de aplicar en cada caso, no de manera automática, sino de manera muy particular, podríamos decir, con cierta sensibilidad y delicadeza, y todo ello, en base al análisis de cada una de las causas y situaciones que se den en el conflicto, litis, o causa que se nos plantee en nuestros despachos.

Ya publicamos, la postura del alto Tribunal, “Momento de la disolución de la sociedad de gananciales en caso de divorcio“; en un caso, en el que se plantea a misma cuestión, pero, como podemos apreciar, la resolución es distinta, y todo ello, debido a que si bien las circunstancias son semejante, el fondo de la causa no.

Por tanto, nos podemos preguntar, en ese caso, ¿cual sería el punto de inflexión para poder entender y determinar la extinción de la una sociedad legal de gananciales, en estos casos, desde la salida de uno de los cónyuges de la vivienda conyugal o abandono de la misma, o bien desde la disolución del vinculo matrimonial por divorcio?.

Pues debemos decir, que deberemos atenernos al tiempo, y a una de los aspectos, que, en michas ocasiones no se trae a colación en las causa, pero es de suma importancia, la buena fe, principio reseñado en el artículo 7 del Código Civil, y que el alto tribunal, vuelve a destacarlo, haciéndolo salir a escena.

Primera Instancia.-

Demanda.-

La esposa, en su día formuló demanda de divorcio contra su esposo don Juan Carlos, solicitando una serie de declaraciones y de medidas y, entre ellas, para lo que interesa a los presentes recursos, que se declarara como fecha de extinción de la sociedad de gananciales la de 23 de marzo de 2016, que fue cuando la demandante abandonó el hogar familiar.

La parte demandada, esto es, el esposo, se opuso y

Sentencia.-

Vistos los Autos, en Enero de 2018, el Juzgado de Instancia ditó sentencnia or al que declaró como fecha en que se produjo la extinción del régimen económico matrimonial de sociedad de gananciales la de 23 de marzo de 2016, según había solicitado la demandante.

Segunda Instancia. Audiencia Provincial.-

Recurso de Apelación.-

El esposo demandado recurrió en apelación, estimando la Audiencia Provincial de Vizcaya, Sección 4.º, recurso y declarando que la fecha de disolución de la sociedad de gananciales es la de la sentencia de divorcio.

Frente a dicha sentencia ha recurrido la esposa demandante por infracción procesal y en casación.

Tribunal Supremo.-

Recurso extraordinario por infracción procesal .-

El único motivo, recursa nuestro alto tribunal, del recurso por infracción procesal se ampara en el artículo 469.1-4.° de la Ley de Enjuiciamiento Civil, referente a la vulneración de los derechos fundamentales; reconocidos en el articulo 24 de la Constitución .

Maniene la recurrente, y motivo en el que basa el referido recurso, en el error patente imputable a la sentencia recurrida en cuanto afirma que la demandante no solicitó en su demanda la declaración de que el régimen de gananciales había quedado extinguido en fecha 23 de marzo de 2016 , cuando sí lo había hecho.

Es cierto que la sentencia recurrida , en su fundamento de derecho quinto, párrafo sexto; así lo establece y claramente incurre en error ya que tal petición sí se formuló en la demanda.

Ahora bien, el motivo únicamente podría prosperar, con el efecto de dar lugar a la anulación de la sentencia recurrida- si fuera esa -la de la congruencia– la única razón por la que la sentencia impugnada estima el recurso, pero no es así ya que basta la lectura del fundamento quinto de dicha sentencia para comprobar que el argumento erróneo se formula sólo como refuerzo de lo anteriormente razonado ya que la conclusión obtenida por el tribunal parte de la aplicación que considera adecuada de lo dispuesto por los artículos 1392 y 1393-3.º del Código Civil, de la que deduce que la extinción de la sociedad de gananciales se produce con el dictado de la sentencia de divorcio.

No basta la presencia de una infracción procesal para estimar el recurso formulado cuando, pese a existir, resulta irrelevante para llegar a la solución jurídica que acoge la sentencia recurrida pues, aunque no se hubiera producido, la sentencia se habría pronunciado en el mismo sentido, como ocurre en el caso presente.

En consecuencia, el recurso ha de ser desestimado.

Recurso de casación.-

Los dos motivos de casación denuncian en realidad la misma vulneración de normas y de jurisprudencia en relación con el momento en que ha de considerar se extinguida la sociedad de gananciales en los supuestos de separación de hecho, refiriéndose a los artículos 1392 y 1393-3.º del Código Civil , con vulneración de la doctrina jurisprudencial de esta sala y, en concreto, las sentencias de febrero 2007, y de febrero 2008.

El artículo 1392 CC establece que la sociedad de gananciales concluye de pleno derecho, entre otras causas, por la disolución del matrimonio, mientras que el 1393 dispone que también concluye la sociedad de gananciales por decisión judicial, a petición de uno de los cónyuges, cuando exista separación de hecho por más de un año o por abandono del hogar.

Pero considera la recurrente que la doctrina de la sala ha interpretado de modo muy flexible tales causas declarando que la extinción se produce por el cese de la convivencia, citando al respecto las referidas sentencias.

Esta sala ha abordado recientemente la cuestión en su sentencia de mayo del año en curso , en un supuesto en que se interesaba que se declarara la extinción de la sociedad de gananciales en el momento de adopción de las medidas provisionales en el proceso matrimonial.

Se cita en dicha sentencia el artículo 1391.1 CC , según el cual la sociedad de gananciales concluirá de pleno derecho cuando se disuelva el matrimonio y el 95 en cuanto dispone que la sentencia firme producirá, respecto de los bienes del matrimonio, la disolución del régimen económico matrimonial; el artículo 103, regla 4.ª, que al referirse a las medidas provisionales que afectan a los bienes gananciales las extiende también a los bienes que se adquieran en lo sucesivo, sentando así la subsistencia del régimen y el carácter ganancial de los bienes -comprendidos en la relación del artículo 1347– aunque se adquieran con posterioridad a la adopción de las medidas.

Refiere que el legislador no ha considerado oportuno ni siquiera que la admisión de la demanda de separación o divorcio tenga como efecto inmediato la extinción del régimen económico matrimonial y sí, por el contrario, que suponga la revocación de los consentimientos y poderes otorgados.

Se reconoce que la jurisprudencia de la sala ha admitido, no obstante, que cuando media una separación de hecho seria y prolongada en el tiempo, no se considerarán gananciales los bienes individualmente adquiridos por cualquiera de los cónyuges, especialmente cuando lo sean por el propio trabajo o industria.

Sin embargo, ahora precisa el Tribunal Supremo que “Esta doctrina, como puso de relieve la sentencia de mayo 2015, no puede aplicarse de un modo dogmático y absoluto, sino que requiere un análisis de las circunstancias del caso.

Es lógico que así sea porque, frente a los preceptos que establecen que la sociedad de gananciales subsiste a pesar de la separación de hecho, así los artículos 1393.3 .º, 1368 y 1388 del Código Civil; solo cabe rechazar la pretensión del cónyuge que reclama derechos sobre los bienes a cuya adquisición no ha contribuido cuando se trate de un ejercicio abusivo del derecho contrario a la buena fe, recogido en el artículo 7 del Código Civil. “.

En cuanto a las sentencias en que se fundamenta el interés casacional, se refieren a supuestos que no son análogos al ahora planteado.

En el caso de la sentencia de febrero de 2007 se trataba de un matrimonio contraído bajo el régimen económico de la sociedad de gananciales en el año 1970, del que nació un hijo, pero dos años después de su celebración se produjo la separación de hecho quedando el esposo en Alemania y trasladándose la esposa y el hijo a España, sin que volviera a reanudarse la convivencia ni existiera comunicación alguna entre los cónyuges.

En el año 1990 la esposa solicitó la separación matrimonial, que se acordó por sentencia de 20 de mayo de 1991 , siendo así que en el año 1974 -dos años después de la separación de hecho- el esposo había adquirido una finca que, en principio, fue considerada como ganancial por el Juzgado de Primera Instancia, si bien la Audiencia -al conocer del recurso de apelación interpuesto- afirmó el carácter privativo el inmueble al haber sido adquirido por el esposo estando ya interrumpida la convivencia conyugal y transcurridos aproximadamente unos dos años desde la separación de hecho, sin que la esposa haya acreditado que contribuyese al abono del precio estipulado en el contrato de compraventa.

El supuesto que da lugar a la sentencia de 21 febrero de 2008 , también es distinto al presente pues en aquel caso, producida la separación de hecho y manteniendo el esposo una nueva relación de convivencia con otra persona, hace donaciones a esta última por importantes cantidades, pero habiendo quedado acreditado que sus ganancias anuales excedían con mucho de las cantidades donadas.

En el caso ahora enjuiciado es cierto que el abandono del hogar por la esposa se produjo el 23 de marzo de 2016, sin que la misma solicitara judicialmente la extinción de la sociedad de gananciales, formulando la demanda de divorcio el 18 de octubre siguiente, sin que se haya justificado que el esposo haya actuado faltando a las exigencias de la buena fe, como requiere la doctrina de la sala recientemente manifestada en la sentencia núm. 297/2019 .

Desestimados ambos recursos, no procede sin embargo la condena en costas a la parte recurrente, en virtu de los dipuestos en los artículos artículos 394 y 398 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, al apreciarse circunstancias excepcionales, dado que efectivamente la sentencia impugnada incurrió en el error de hecho expresado en el recurso por infracción procesal y el recurso de casación se desestima con fundamento en una doctrina jurisprudencial posterior a la fecha de formulación del recurso.

Se decreta la pérdida de los depósitos constituidos por la parte recurrente.

Vistos los artículos citados y demás de aplicación.

FALLO:

Por todo lo expuesto, en nombre del Rey y por la autoridad que le confiere la Constitución, esta sala ha decidido

1.º- Desestimar los recursos extraordinario por infracción procesal y de casación interpuestos por la representación procesal de doña Emma contra la sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Vizcaya (Sección 4.ª) en Rollo de Apelación n.º …/2018, con fecha de julio de 2018 .

2.º- Confirmar la sentencia recurrida.

3.º- No hacer especial pronunciamiento sobre costas causadas por ambos recursos, con pérdida de los depósitos constituidos.

Líbrese al mencionado tribunal la certificación correspondiente, con devolución de los autos y del rollo de Sala.

Notifíquese esta resolución a las partes e insértese en la colección legislativa.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s