¿Puedo disponer en mi testamento una cláusula para desheredar expresamente por indignidad?. ¿cuáles son los requisitos?.

En el día de hoy, traemos a este espacio una sentencia interesante, no sólo por lo dispuesto en la causa o procedimiento que dirime, sino por la reseña y conceptos que aclara al respecto.

En la presente resolución, además de resolver cuestiones planteadas en la causa, determina cuestiones y concepto, como son la incapacidad para suceder, constando la misma regulada en el artículo 756 del Código Civil.

Se determina como indignidad para suceder, el hecho de la exclusión de una persona de la sucesión de su causante por el hecho de haber llevado a cabo en contra de éste un acto que la ley califica como reprobable.

Las causas de la Indignidad para suceder, fueron reseñadas en nuestro post Causas de indignidad en la sucesión, publicado en Octubre de 2016

En ese caso, ¿A quién le corresponde probar la causa de indignidad?, procesalmente ¿a quién corresponde la carga de la prueba?

En el presente caso, la Sentencia declara nula 
 la cláusula testamentaria que un hijo pone en su testamento 
 para desheredar expresamente a su padre.  ¿Cuales son los motivos?, 
¿en que se basa?,  ¿es posible la desheredación, en qué casos?.

En el mes de Diciembre de 2018, la Audiencia Provincial de Alicante, dicta una resolución, por la que se desestima el Recurso de Apelación instado contra Sentencia dictada por Juzgado de Primera Instancia,

Recurso de Apelación.

La parte apelante, siendo la misma que instó el oportuno procedimiento de impugnación de su desheredación en el testamento otorgado por su fallecido hijo, D. Alfredo, fundamentada en la inexistencia de causa cierta y justa para ello.

Por su parte la parte demandada en instancia, y apelada en ésta segunda instancia, se opone a la demanda planteada de adverso, considerando que el testamento es válido, siendo cierta la causa de abandono invocada por el testador para desheredar a su padre.

La primera cuestión que conviene aclarar es la normativa aplicable al supuesto que nos ocupa de incapacidad de suceder por causa de indignidad, ya que pos su parte tenemos el articulo pues el artículo 756 del Código Civil al tiempo del fallecimiento testador acaecido el 5 de marzo de 2013, que es la que con arreglo al artículo 758 del Código Civil, debe tomarse en consideración para calificar la capacidad del heredero, indicaba que; “Son incapaces de suceder por causa de indignidad:

” 1º) Los padres que abandonaren a sus hijos o prostituyeren a sus hijas o atentaren a su pudor .”.

Además de el anterior artículo, nos encontramos con lo dispuesto en el artículo 854 del Código Civil, el cual determina que;” Serán justas causas para desheredar a los padres y ascendientes, además de las señaladas en el artículo 756 con los números 1, 2, 3, 5 y 6, las siguientes:

1.ª Haber perdido la patria potestad por las causas expresadas en el artículo 170.

2.ª Haber negado los alimentos a sus hijos o descendientes sin motivo legítimo …”.

A esta causa, debemos traer a colación lo dispuesto y determinado por el Tribunal Supremo en la Sentencia a número 254/2018, en relación con las causas de desheredación que: 

“La desheredación hecha fuera de testamento, sin expresión de causa en él, o por causa cuya certeza, si fuere contradicha, no se probare o no fuere de las tipificadas en la ley, anulará la institución de heredero en cuanto perjudique los derechos del desheredado, quedando a salvo, ello no obstante, las mandas y legados que no perjudiquen su legítima (…) no demostrada la causa de la desheredación (artículo 850) por la parte a quien le incumbe, la desestimación es la única decisión posible”.

En definitiva, el artículo 850 del Código Civil imputa a los herederos la carga de probar la certeza de la causa de desheredación, bastándole al desheredado con ejercitar la acción de impugnación de la disposición testamentaria que la contiene y negar la causa de su desheredación, tratándose de una ventaja de índole procesal, concretamente de naturaleza probatoria 

A este sentido dispone  la Sentencia de la Audiencia Provincial de Granada en Resolución de  Octubre de 2011, referente a la prueba “La prueba de la causa de la desheredación ha de efectuarse con rigor, de manera que no ofrezca dudas de su presencia, debiendo quedar plenamente acreditada“.

Y en otro supuesto semejante manifestó esta Sala en sentencia de 30 de enero de 2013  “Ciertamente, el conjunto de la prueba practicada revela hechos de mucha más gravedad que los insultos.

Como consta, y es reiterada esta cuestión en el ámbito jurisprudencia del Tribunal Supremo, nuestro sistema sucesorio se asienta en el principio de protección y respeto a las legítimas, es decir, sobre la intangibilidad de la legítima, salvo el específico caso que lo determine la Ley, como se dispone en el artículo 813 del Código Civil principalmente y así reseñan los artículos  1056 y 1075 es por lo que, tal y como contundentemente señala el artículo 848 del Código Civil.

La desheredación solo podrá tener lugar
por alguna 
de las causas que expresamente señala la Ley.

De este precepto es de notar, y así lo ha puesto de relieve nuestra más tradicional doctrina científica, que el adverbio “solo” deja claro el sentido del mismo.

De forma que por razón de dicho sentido, es por lo que la doctrina del Tribunal Supremo ,ha indicado que las causas enumeradas en el Código Civil como justa causa de desheredación son de interpretación restrictiva conforme al indiscutido principio de que las normas privativas de derecho deben de ser objeto de restrictiva interpretación (in odiosa sunt restringenda), de forma que sólo pueden ser tenidas como tales las específicamente determinadas por la Ley cuya enumeración ha de entenderse exhaustiva, sin comprender en ellas otras distintas, aun cuando guarden analogía o sean de mayor entidad“.

aunque las causas de desheredación sean únicamente las que expresamente señala la ley ( artículo 848 del Código Civil ) y ello suponga su enumeración taxativa, sin posibilidad de analogía, ni de interpretación extensiva; no obstante, esto no significa que la interpretación o valoración de la concreta causa, previamente admitida por la ley, deba ser expresada con un criterio rígido o sumamente restrictivo .”.

La incapacidad para suceder por causa de indignidad está regulada en el artículo 756 del Código Civil, donde se contemplan una serie de causas establecidas con carácter general.

Todas ellas se refieren a conductas reprochables llevadas a cabo por el eventual heredero, de tal modo que la indignidad constituye, por si sola, un motivo de incapacidad relativa para suceder, que respecto a la desheredación, debe ponerse en relación con los preceptos que regulan específicamente esta institución.

La expresada causa de indignidad determinada en el artículo 756, apartado primero, sí se incluye en el artículo 854, ambos del Código Civil, como causa de desheredación de los padres y ascendientes, lo que resulta acorde con la naturaleza de las causas de indignidad, que suponen una sanción para quien ha incumplido determinados deberes o ha incidid en conductas reprochables hacia la persona a quien debía suceder.

Por tanto, podemos determinar como causas de indignidad para suceder, el hecho de la exclusión de una persona de la sucesión de su causante por el hecho de haber llevado a cabo en contra de éste un acto que la ley califica como reprobable.

En el caso que nos ocupa, el propio artículo artículo 756 del Código Civil, en su apartado primero, el abandono de los padres respectos de sus hijos, en aquellos casos en que se produce;

  • Rompimiento de la relación paterno-filial,
  • Desentendimiento de las obligaciones de alimentación.
  • Desentendimiento de las obligaciones de acompañarle y asistirle.
  • Desentendimiento de las obligaciones de educarle.

En lo concerniente a esta cuestión concreta la sentencia considerando que, precisamente esa comparación hecha, relacionando una de esas dos causas con las distintas instituciones a que se refieren, llevan a la conclusión de ser la interpretación acertada la dada en la sentencia recurrida al número primero del artículo 756, en relación con el 852, pues esta causa de desheredación tiene por fundamento el desamparo de los hijos no emancipados que necesitan la asistencia de sus padres, debida moralmente por los dos y, legalmente, en el conjunto de deberes impuestos por el artículo 155 del código civil , por el padre, en primer lugar, y en su defecto, es decir, cuando por cualquier causa falta la del padre, por la madre, sustitución inmediata que implícitamente impone a la madre el deber de permanecer en relación constante con los hijos no emancipados para suplir en cualquier momento la falta del padre en el cumplimiento de esos deberes, cuyo abandono produce la causa de desheredación, y, en cambio, la del número segundo del artículo 854 se funda en la infracción del deber de prestar alimentos impuestos entre parientes, y regulado en el título sexto del código civil , como obligación legal entre ascendientes y descendientes legítimos, según el número segundo del artículo 143 y que alcanza, como derecho, a los hijos aun emancipados que los necesiten y como obligación, a los padres, aunque no tengan la patria potestad. “.

La Sala Primera del Tribunal Supremo determina que el concepto legal de abandono va más allá de la simple exposición, incluyendo también;

El rompimiento absoluto, por toda la vida, de la relación paternofilial desde la infancia del hijo, desentendiéndose de las obligaciones de alimentarle y representarle en el ejercicio de las acciones para él provechosas

Además de ello, la doctrina, sienta que la expresión de abandono ha de entenderse en sentido amplio, como falta de cumplimiento de deberes de asistencia y protección, tanto físicos, como morales y económicos.

Por tanto, el concepto de abandono vendrá determinado por el incumplimiento de los deberes inherentes a la patria potestad: velar por los hijos, tenerlos en su compañía, alimentarlos, educarlos y procurarles una formación integral, tal y como refiere el artículo 154 aparatado segundo parágrafo primero.

En tal sentido, si se aplica a la causa de indignidad que nos ocupa las valoraciones jurídicas que hace la sentencia recurrida sobre los hechos probados, el recurso no puede ser estimado, pues no suponen una interpretación extensiva sobre la existencia de la causa, ya que tiene por demostrado el abandono grave y absoluto del hijo por el padre, sin atenuante o paliativo que lo justifique, como ordenadamente va motivando, y que se ha transcrito, para mayor inteligencia de la resolución, en el resumen de antecedentes; por lo que ahorramos su reiteración.

De tales valoraciones, y teniendo en cuenta la grave discapacidad del hijo, el incumplimiento de los deberes familiares personales del padre hacia aquél no merecen otra calificación que la de graves y absolutos, y otro tanto cabría decir de los patrimoniales, pues aunque hayan mediado algunos pagos de la obligación alimenticia convenida, sustancialmente no se ha cumplido ésta, y cómo se razona no se valora como involuntario tal incumplimiento…

…Como corolario cabe concluir que, partiendo de los hechos probados, es grave y digno de reproche que el menor desde el año 2007 hasta su fallecimiento en el año 2013 careciese de una referencia paterna, de un padre que comunicase con él, le visitase y le proporcionase cariño, afectos y cuidados, obligaciones familiares de naturaleza personal de indudable transcendencia en las relaciones paternofiliales, y todo ello sin causa que lo justificase…

…Fruto de la gravedad de esa conducta paterna es que la reprochabilidad de la misma tenga suficiente entidad, como razona la sentencia recurrida, para acarrear, como sanción civil, su incapacidad por indignidad para suceder al menor.

Tal reproche se implementa con el incumplimiento sustancial por parte del padre de las obligaciones alimenticias convenidas para el menor.

La sentencia recurrida razona porqué los pagos parciales que se hicieron por el padre, en determinadas épocas, de tal obligación patrimonial no excluyen el incumplimiento sustancial de la misma, así como también razona porqué no acoge las justificaciones que ofrece la parte en su defensa. “.

Primer Motivo del Recurso de Apelación.

Error en la valoración de la prueba.

Se desestima.

Una vez determinada la doctrina aplicable, examinaremos el primer motivo de apelación por el que se denuncia el error en la valoración de la prueba, dado que por el tribunal de instancia no se ha considerado probado el abandono, con la consecuente declaración de nulidad de la desheredación hecha por el hijo fallecido.

Pero esto en absoluto puede considerarse vinculante para el tribunal de alzada, pues si considera que la valoración de la prueba es errónea, tiene facultades bastantes para conocer y resolver todas las cuestiones planteadas en el pleito, valorando, según su criterio, los elementos probatorios aportados por las partes en su momento, dentro de los límites de la obligada congruencia, sin más límite que el impuesto por el principio prohibitivo de la “reformatio in peius.”.

No obstante, en este caso, la Sala, comparte la valoración de la prueba y la consecuente decisión de la sentencia de instancia, por cuanto no consta suficientemente demostrado, cual corresponde a la parte recurrente en este caso, artículo 217 de la LEC , en relación con el artículo 850 del código civil , un abandono con los requisitos de gravedad y continuidad jurisprudencialmente exigibles para constituir causa de indignidad para suceder y consecuente desheredación.

Como consta en la causa.

  • El hijo nació en 1978, y que

  • Cuando se produjo la marcha de su padre ya era mayor de edad.

  • No consta exactamente la fecha en que se marchó, doña Edurne , afirma que en 1993 se rompió la relación.

  • En 1995 constituyen una sociedad.

  • En 1996 cuando hacen separación de bienes,

  • Por otro lado algunos testigos afirman que Luis Pablo , se marchó en 1998.

  • En consecuencia situamos la ruptura y/o marcha entre 1996 y 1998, habiendo nacido el hijo en enero de 1978.

    De la prueba testifical, se concluye;

  • D. Everardo sostuvo en el acto del plenario que había presenciado celebraciones de cumpleaños con la familia reunida, a pesar de que sabía que el matrimonio tenía mala relación, y

  • D. Felipe , hermano del actor, reconoció que D. Luis Pablo tenía relación con su sobrino, de manera incluso que ambos montaron un negocio en 2008, contando con reportaje fotográfico sobre las comidas familiares en Navidad.

  • En igual sentido se manifestó el también hermano D. Hermenegildo , sosteniendo que la relación de padre e hijo era buena, así como que los hijos junto con Dª. Edurne no habían pasado penurias económicas.

  • don Everardo , manifestó que tiene amistad con ambas partes y los conoce porque tiene en el pueblo una tienda desde 1982, que el pub , lo han llevado indistintamente uno y otro, que Elvira , habitualmente volvía a la casa, estaban juntos y celebraban cumpleaños, en 2010 los ha visto juntos en el pub, con el hijo, los veía en la terraza del pub y en la cafetería (…) , que ha visto con ellos a los hijos desde pequeños, y que Luis Pablo los veía asiduamente, y lo sabe porque tiene una tienda que estaba cerca del pub.

  • Don Felipe , manifestó que en la discoteca (…) , trabajó con su hermano y con Edurne durante muchos años, que después de 1998, su hermano ha seguido teniendo contacto con su familia e hijos, que en 2008, le dejó a Luis Pablo , y a su sobrino un local en (…) , que con un amigo de éste último abrieron un negocio, que nunca perdió la relación y se reunían muchas veces en comidas familiares.

  • Que su hermano le dejó el negocio a la familia y lo sabe porque estuvo en ese negocio durante nueve años y que no tenía deudas, el préstamo a lo mejor sería del piso, que se veían muy a menudo con sus hijos hasta que falleció su sobrino, incluso trabajaron juntos.

  • Que la separación del matrimonio se produjo en 1998, cuando monta un negocio fuera.

  • Don Hermenegildo , afirmó que la ruptura se produjo aproximadamente en el año 1998, que su hermano mantuvo relación con la familia, que su sobrino nunca le comentó que tuviera problemas con su padre, que creía recordar que trabajaron juntos en (…) , donde abrieron un pub junto con otro, que a partir de la separación Edurne , y su sobrino llevaron el pub (…) , que el negocio iba bastante bien y no ha visto que hayan pasado penurias, que cuando su hermano se fue les dejó los bienes que había heredado de su padre y también el negocio, que se reunían todas las Navidades en Nochebuena y también algunos fines de semana en casa de su madre, la suya o en la de su hermano.

Pues bien, conjugando los anteriores testimonios 
ha de concluirse que no queda probada 
la causa de la desheredación invocada en el testamento 
cuya impugnación se ejercita. 

Téngase en cuenta que el testador señaló el abandono por parte de su padre, y lo más que se ha probado es una mala relación que ni siquiera inexistente, y que por si misma no constituye causa válida de desheredación en nuestro derecho sustantivo.

Queda por tanto probado:

  • No existió un verdadero desentendimiento de la familia por parte del actor,

  • Ambos consituyeron, el padre y la madre una sociedad en 1995 ( S.L.), con la aportación por el Sr. Luis Pablo de las fincas privativas que le habían sido donadas por sus padres en el año 1991.

  • Es más, posteriormente, los inmuebles que integraban dicha mercantil fueron transmitidos al hoy fallecido, según se infiere de la documental acompañada a la demanda (documentos nº 13, 14 y 15),

  • Reconocimiento de algunos testigos y la propia demandada Dª. Edurne , que su hijo Alfredo había llegado a trabajar en un negocio que montó el actor.

En esta tesitura, es cuanto menos dudoso 
que existiera un verdadero abandono,más allá del emocional, 
que queda dentro del campo de la moral.

En lo referente a los alimentos, o mas bien al concepto jurídico legal de alimentos, El Tribunal Supremo mantiene que “el derecho de alimentos del hijo mayor de edad continuado o sobrevenido a la extinción de la patria potestad conforme al artículo 93.2 del Código Civil se apoya fundamentalmente en lo que la doctrina civilista ha denominado “principio de solidaridad familiar

Por ello, este concepto de solidaridad familiar, debe ponerse en relación con la actitud personal de quien se considera necesitado; y de este modo, se concluye que el contenido de la obligación de prestar alimentos respecto de los hijos mayores de edad se integra sólo por las situaciones de verdadera necesidad y no meramente asimiladas a las de los hijos menores.

A la vista de todo ello, no puede afirmarse que existió una total desatención a nivel familiar, ya que está suficientemente demostrado que el padre tuvo contactos con su hijo en algunos fines de semana y fiestas familiares, pasando además de vez en cuando por el pub, sin olvidar que en algún periodo trabajaron en el mismo negocio.

Y en cuanto a la pretendida interpretación de la causa de indignidad por abandono con arreglo a la realidad social que la recurrente propugna en su último motivo de recurso, diremos que se responde con la doctrina expuesta anteriormente en esta resolución, pero, por si no fuera suficiente, el actual artículo 756 del código civil  que ya hemos dicho que no es aplicable por razones temporales, ha restringido todavía más esta causa de indignidad para suceder con relación a la normativa anterior al disponer que: ” Son incapaces de suceder por causa de indignidad:…

FALLO:

Que desestimamos el recurso de apelación interpuesto por la representación procesal de doña Edurne , contra la sentencia del Juzgado de Primera Instancia número 4 de (…) , de fecha 24 de febrero de 2017, que confirmamos.

Se imponen a la recurrente las costas de la apelación.

Con pérdida del depósito constituido.

Notifíquese esta sentencia conforme a la Ley y, en su momento, devuélvanse los autos originales al Juzgado de procedencia, de los que se servirá acusar recibo, acompañados de certificación literal de la presente resolución a los oportunos efectos de ejecución de lo acordado, uniéndose otro al rollo de apelación.

Hágase saber a las partes que esta sentencia no es firme y que contra la misma, cabe recurso extraordinario por infracción procesal y/o recurso de casación en los casos previstos en los arts. 468 y ss. de la Ley de Enjuiciamiento Civil que deberán ser interpuestos en un plazo de VEINTE DÍAS contados a partir del siguiente al de su notificación para ser resueltos, según los casos, por la Sala Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana o por la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo.

Junto con el escrito de interposición de los recursos antedichos deberán aportarse, en su caso, los siguientes documentos, sin los cuales no se admitirán a trámite: 1º Justificante de ingreso de depósito por importe de CINCUENTA EUROS (50.- €) en la “Cuenta de Depósitos y Consignaciones” de este Tribunal nº 3575 indicando el “concepto 04” para el recurso extraordinario por infracción procesal y el “concepto 06” para el recurso de casación.

2º Caso de ser procedente, el modelo 696 de autoliquidación de la tasa por el ejercicio de la jurisdicción prevista en la Ley 10/2012, de 20 de noviembre, y normativa que la desarrolla.

Así, por esta nuestra sentencia definitiva que, fallando en grado de apelación, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.

PUBLICACIÓN.- La anterior resolución ha sido leída y publicada en el día de su fecha por el Ilmo. Sr.

Ponente, estando la Sala reunida en audiencia pública. Doy fe.

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