¿Qué es y en qué consiste un abogado de familia?

Para abordar esta cuestión, en primer lugar deberemos determinar que es derecho de familia.

El Derecho de familia, se caracteriza, por ser el conjunto de normas e instituciones jurídicas que regulan las relaciones, matrimoniales y parentales, diferenciadas, a su vez, entre personales y patrimoniales de la totalidad de los miembros que integran la familia, entre los mismos y respecto de terceros.

Por tanto, en resumen, el derecho de familia se circunscribe en conjunto de normas jurídicas que regulan  las relaciones familiares, personales y patrimoniales de los miembros de esa unidad familiar, vinculadas por la filiación, entre ello, y para con terceros.

Por lo tanto abogado de familia será aquel que conozca, aplique y desarrolle el derecho de familia, en el ámbito jurídico procesal en su totalidad y especialización. Por tanto el concepto de abogado de familia se encuentra íntimamente conectado con el concepto de derecho de familia.

Pero para que el lector, conozca en profundad este ámbito jurídico en todo su contexto, hemos estimado conveniente desarrollar la cuestión; en tal sentido, existen distintos conceptos de familia, tantos como forma de desarrollo y relación de las mismas.

En sentido amplio, la familia, incluye todas las personas unidas por vínculo de matrimonio o parentesco. El derecho positivo tiene en cuenta este concepto para el llamamiento a la sucesión intestada, la obligación de alimentos y el impedimento matrimonial de parentesco.

En sentido restringido, comprende, se circunscribe a las personas que residencia bajo en mismo techo, por lo que la vinculación afectiva y de filiación se condensa en un espacio mucho más restringido, en el que tienen cabida los hijos habidos en común, o los que aporte la pareja de anteriores matrimonio o relaciones, comprende sólo a los progenitores y a su descendencia

En el sentido más estricto, el cual aglutina y determina como definición de familia, únicamente a lo progenitores. Así se tiene en cuenta para la sucesión forzosa, relaciones paterno filiales, etc…

Una vez determinados los aspectos introductorios y definitorios del concepto de derecho de familia, es necesario determinar cual es el contenido de este concepto; es por ello que el derecho de familia se circunscribe a;

  • La regulación del matrimonio, y sus efectos.

  • La filiación, adopción y sus efectos.

  • Las relaciones de parentesco en sentido amplio.

  • Las instituciones complementarias o subsidiarias de la familia, es decir, instituciones tutelares.

Pero esta regulación no se limita a estos aspectos personales, sino que abarca también las relaciones patrimoniales que, con carácter inseparable, se derivan de las anteriores.

En efecto la comunidad familiar se traduce también en una organización económica, puesto que atiende a la satisfacción de las necesidades individuales con los recursos obtenidos por los diversos miembros de la familia. 

Por tanto, como hemos advertido con anterioridad el Derecho de familia regula fundamentalmente tres aspectos:

  • El matrimonio, a su vez, comprende las normas jurídicas relativas tanto a su celebración, como a sus efectos personales y económicos, incluidos los regímenes económicos matrimoniales, y las distintas situaciones de crisis como son la nulidad, la separación y el matrimonio.

  • La filiación incluye tanto la filiación matrimonial como la extramatrimonial y la adoptiva, y en último lugar la patria potestad, y aspectos derivados de la misma.

  • La guarda y protección de menores o incapacitados no sujetos a la patria potestad, en lo relativo al conjunto de normas jurídicas aplicables a los mismos.

El derecho de familia posee unas características jurídicas para el desarrollo de las mimas, así podemos determinar que componen todas estar normas; por ello podemos hablar de;

Un contenido ético, toda vez que las normas jurídicas que integran el Derecho de familia dimanan, más que del Derecho positivo, de la ética, ya que la familia tiene una conceptuaron de institución natural y social aceptada y regulada por el Derecho, y cuya característica es derecho-deber que prima en las relaciones familiares, además de la afectividad existente.

Prevalencia de las relaciones personales y del interés supraindividual; y ello atendiendo a que el Derecho de familia regula fundamentalmente tanto situaciones como derechos y deberes personales; también regula relaciones económicas, tales como alimentos, régimen económico matrimonial, pero teniendo éstas un carácter accesorio, y no siendo reguladas de forma principal, sino como consecuencia de las relaciones personales, y en beneficio de la unidad familiar, sin que ninguno de las obligaciones y derechos que deben presidir la misma, se vean conculcados, por ello, además del interés individual se derivará en un interés comunitario o común.

Carácter de función; Podemos reseñar, que la finalidad en la concesión de un derecho, no es tanto la satisfacción de un interés digno de protección, sino para cumplir un deber, así normalmente el de los padres para con los hijos, aunque también de los hijos a los padres, o los de los cónyuges entre sí, o los de administración y disposición de bienes. En tal sentido debemos destacar la función del beneficio común.

Limitación de la autonomía de la voluntad; ya que si bien es cierto que dentro del Derecho privado, el principio de autonomía de la voluntad, consagrado en el artículo 1255 del Código Civil, es básico, en el ámbito del Derecho de familia no es tan amplio, sino que está sometido a la regulación legal y a la supervisor y control judicial.

Indisponibilidad de todos y cada uno de los derechos que componen y conforman el derecho de familia, en el sentido de ser, por su propia naturaleza intransmisibles, irrenunciables e imprescriptibles.

La naturaleza jurídica de este Derecho de familia, se circunscribe al ámbito de derecho civil, esto es, dentro del ámbito del Derecho privado. Si bien debemos de tener en consideración determinados aspectos, los cuales se circunscriben al ámbito del derecho público.

La separación entre el Derecho de familia y el Derecho Privado, y la afinidad entre aquél y el Derecho Público, y ello al entender que el Derecho Público es el que persigue la satisfacción de intereses supraindividuales, por el contrario el Derecho privado regula la satisfacción de derechos individuales. Por ello, hemos de determinar y reseñar la consideración de que la familia no es una persona jurídica, sino un organismo, en el que se producen vínculos de carácter orgánico, cuya característica básica es la interdependencia entre los individuos y su dependencia de un fin superior.

De ello se deriva que, a semejanza de lo que ocurre en el Derecho público, pueda hablarse en el Derecho de familia de “órganos” y de “funciones”.

Otra de las características es la relación jurídica familiar, la cual es una relación secundariamente entre sujetos iguales o relación de coordinación, primariamente de supra y subordinación, en la que el centro de gravedad no es la idea de derecho subjetivo sino de deber jurídico.

Es decir, en aquellos casos en que se atribuyen a los individuos poderes jurídicos, éstos revisten más el carácter de potestades que el de auténticos derechos subjetivos. La estructura interna de la familia detecta la existencia de un interés familiar, que no es un interés individual, sino un interés superior inserto en una relación de carácter orgánico.

Y por último, es clara la injerencia del Estado en el ámbito familiar, lo que pone de manifiesto la existencia de un interés público y un orden público familiar, aproxima la familia a los entes públicos y justifica las limitaciones que sufre la libertad individual. Dicha aproximación es un punto de vista impregnado por las ideas estamentales o corporativas, que tratan de interponer, entre el estado y los individuos, cuerpos intermedios, uno de los cuales es la familia.

En cuanto a la regulación del Derecho de Familia, principalmente se encuentra en el Código Civil, mas concretamente;

Libro I, respecto a todo lo relativo a los aspectos personales.

  • De los españoles y extranjeros,( Artículos 17 – 28 )
  • Del nacimiento y la extinción de la personalidad civil,( Artículos 29 – 39 )
  • Del domicilio,( Artículos 40 – 41 )
  • Del matrimonio,( Artículos 42 – 107 )
  • De la paternidad y filiación, ( Artículos 108 – 141 )
  • De los alimentos entre parientes,( Artículos 142 – 153 )
  • De las relaciones paterno-filiales,( Artículos 154 – 180 )
  • De la ausencia,( Artículos 181 – 198)
  • De la incapacitación ,( Artículos 199 – 214 )
  • De la tutela, de la curatela y de la guarda de los menores o incapacitados, ( Artículos 215 – 313 )
  • De la mayor edad y de la emancipación,( Artículos 314 – 324 )
  • Del Registro del estado civil, ( Artículos 325 – 332 )

Libro IV, referido a los aspectos económicos.

  • De las obligaciones, ( Artículos 1088 – 1253 )
  • De los contratos, ( Artículos 1254 – 1314 )
  • Del régimen económico matrimonial, ( Artículos 1315 – 1444 )
  • Del contrato de compra y venta, ( Artículos 1445 – 1537 )
  • De la permuta, ( Artículos 1538 – 1541 )
  • Del contrato de arrendamiento, ( Artículos 1542 – 1603 )
  • De los censos, ( Artículos 1604 – 1664 )
  • De la sociedad, ( Artículos 1665 – 1708 )
  • Del mandato, ( Artículos 1709 – 1739 )
  • Del préstamo, ( Artículos 1740 – 1757 )
  • Del deposito, ( Artículos 1758 – 1789 )
  • De los contratos aleatorios o de suerte, ( Artículos 1790 – 1808 )
  • De las transacciones y compromisos, ( Artículos 1809 – 1821 )
  • De la fianza, ( Artículos 1822 – 1856 )
  • De los contratos de prenda, hipoteca y anticresis, ( Artículos 1857 – 1886 )
  • De las obligaciones que se contraen sin convenio, ( Artículos 1887 – 1910 )
  • De la concurrencia y prelacion de creditos, ( Artículos 1911 – 1929 )
  • De la prescripcion, ( Artículos 1930 – 1975 ).

Si bien es cierto que dichas normas han sufrido, no pocas reformas, modificando por medio de las mismas y con la finalidad de adecuarlas al devenir de la familia en su aspectos social, así como fundamentalmente, amoldándose a la situación evolutiva, así como a la verdadera situación real de las familias, entre las que debemos destacar:

  • Ley de 4 de julio de 1970, que modificó la normativa de la adopción.

  • Ley de 2 de mayo de 1975, que suprimió la licencia marital.

  • La Constitución Española, que impulsó importantes reformas al establecer, la protección a la familia y los hijos, así como la tutela por parte del Estado y los poderes públicos, en su artículo 39, así como  la igualdad ante la Ley sin diferencias por razón de sexo o filiación dispuesto en el artículo 14.

  • Las Leyes de 13 de mayo de 1981 y 7 de julio de 1981, que introdujeron en el Código Civil los principios constitucionales y regularon de nuevo la forma de celebración del matrimonio, sus requisitos, las capitulaciones matrimoniales, los regímenes económico-matrimoniales y donaciones; así como las crisis del matrimonio: nulidad, separación y divorcio.

  • Ley 13/1983, de 24 de Octubre , modificación de tutela.

  • Ley 21/2987 de 11 de Noviembre referente a la adopción.

  • Ley 54/2007 de 28 de Diciembre relativa a la adopción internacional.

  • Ley de protección jurídica del menor de 15 de Enero de 1996.

  • Ley de protección patrimonial de personas con discapacidad, modificó la tutela al introducir la auto-tutela, mediante Ley 41/2003 de 18 de Noviembre.

  • Ley Matrimonio entre personas de mismo sexo, por Ley 13/2005 de 1 de Julio.

  • Ley 15/2005 de 8 de Julio modificativa de la Separación y el Divorcio.

  • Desde el ámbito de Comunidad de Autónomas, debemos destacar la Ley de 25/2010 de 29 de Julio que regula el libro segundo del Código Civil de Cataluña. relativo a la persona y familia, la cual deroga la Ley 9/1998 de 15 de Julio del Código de Familia.

Por lo que hemos expuestos, podemos decir que es clara la injerencia e intervención del Estado en el ámbito familiar, lo que, como hemos referido en párrafos anteriores, pone de manifiesto la existencia de un interés público y un orden público familiar, lo que justifica las limitaciones que sufre la libertad individual, en detrimento de la unidad familiar.

Podemos, por ello, determinar que el ámbito familiar, como concepto jurídico social, argumenta que la familia pertenece al terreno de la intimidad del individuo y que no hay inconvenientes desde el punto de vista social general para que cada grupo familiar se construya con arreglo a modelos distintos, ni que para que todos ellos puedan coexistir en el seno de una sociedad pluralista y libre.

Además, en el estado actual de nuestra sociedad la familia no es un organismo público o cuasi público, sino un cauce de desarrollo de fines estrictamente personales, dominado por el principio de personalidad y, por tanto, perteneciente de lleno al mundo del Derecho Privado.

Y que todo ello no quita para que algunos intereses familiares puedan ser objeto de normas de Derecho público.

Pilar Alvarez Moreno

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