¿Será obligatorio el sistema de mediación?, ¿En que casos?.

Hemos tenido conocimiento de la redacción de anteproyecto de ley, por el que se establecerá de manera “obligatoria”, el proceso previo de mediación antes de acudir a los juzgados.

El objeto de la misma se circunscribe en fomentar la resolución extrajudicial en conflictos en materia civil y mercantil.

Como ya sabemos, la mediación, supone un proceso, previo al judicial o como alternativa al judicial para disolver y resolver la cuestión o conflicto existente entre las partes, de una manera rápida y económica, así como eficaz;  en el mismo interviene una persona o profesional neutral. Se pretendió, a través de éste sistema, alternativo a la jurisdicción, y mediante sistema paralelo al mismo, otra forma de dirimir conflictos, por medio de un sistema flexible, de agilidad procedimental y de menores coste económico y personales para los interesados. respecto de estos aspectos, discrepamos absolutamente.

La obligatoriedad se establecerá, para conflictos surgidos en relaciones personales o comerciales sostenidas en el tiempo, en las que existen vínculos que las partes pueden querer preservar de alguna forma, como los procedimientos matrimoniales; y en los siguientes casos:

  • Separaciones y los divorcios.
  • Guarda y custodia delos hijos menores.
  • Prestaciones para los hijos.
  • División de patrimonios
  • Sucesiones. Conflictos sobre derechos reales entre herederos.
  • Impago de alquileres.
  • Impago de hipotecas.
  • Conflictos sobre derecho reales entre vecino.
  • Propiedad horizontal.
  • Arrendamientos Urbanos.
  • Reclamaciones de cantidades, cuyo importe sea inferior a 2.000 euros.

El anteproyecto, llegará al Consejo de Ministros en breve.

A día de hoy, la figura sigue siendo desconocida y continúa la tendencia a judicializar los conflictos.

Así lo determina la exposición de motivos de dicho ante proyecto, la que según se mantiene por la Comunidad Europea, no se ha conseguido desarrollar la potencialidad esperada.

Según informe de la Comisión al Parlamento Europeo, sobre la aplicación de la Directiva 2008/52/CE de 26 de agosto, evidencia ciertas dificultades en relación al funcionamiento de los sistemas de mediación en la práctica, particularmente relacionadas con la falta de cultura del sistema de medicación en los estados miembros.

En este sentido discrepamos: lo cierto y verdad, que el sistema de mediación funciona en un porcentaje muy alto en lo relativos a acuerdos entre persona jurídicas y empresa; el motivo, claramente el coste de los procedimiento los cuales pueden llevar una tramitación de años, además que las parte intervinientes, conocen los derechos deberes y los márgenes de las posibilidades del acuerdo, en tal sentido, ceden unas partidas para ganar a otras.

Pero hemos de decir, que éste sistema de mediación no fructífera  entre particulares. Entendemos que el principal motivo es que las partes, desconocen los derechos y obligaciones recíprocos, además de otras cuestiones de carácter jurídico procesal; el mediador, que suele estar formado o no en lo concerniente al ámbito jurídico, procura llevar las discrepancias de las partes a un consenso, pero en el cual no puede intervenir de manera jurídica, por ello, no en pocas ocasiones, se han llegado a acuerdos, e incluso se han redactado convenios reguladores, los cuales es imposible hacerlos viables desde el ámbito jurídico-practico o procesal. Ello conlleva a una verdadera pérdida de tiempo, dado que el acuerdo puede demorar unos meses, en los cuales los cónyuges o las partes no han resuelto el conflicto y con ello devienen nuevos enfrentamientos.

En uno de los casos llegados a nuestro despacho, entre otras cosas, de procedía  la adjudicación a uno de los cónyuges de una vivienda, de la cual no se había tenido en consideración que era de naturaleza oficial, (V.P.O.), cuya titularidad correspondía al otro cónyuge. Esta media era a todas luces inviable de ejecutar.

En otras ocasiones nos encontramos con acuerdos aberrantes relativos a pensiones alimenticia, compensatorias o regímenes de visitas que consultan las necesidades y bienestar de los hijos habidos en común.

Así debemos tener en consideración lo ya manifestado por este despacho, en la participación el pasado día 8 de Mayo, en uno de los Desayunos Jurídicos celebrado en la Universidad Villanueva, de la mano de Mercedes de Prada Ródríguez, Directora del Área de Derecho, en el que se vino a debatir y desarrollar la figura de la mediación, y en sí, el desarrollo de las cuestiones practicas de la misma LA MEDIACIÓN. ASPECTOS. PRACTICOS.

La Comisión viene a “recomendar” la intensificación de los esfuerzos para fomentar y alentar el recurso a la mediación.

Insiste le legislador en implantar de manera obligatoria, lo que desde el año 2012 no ha fructiferado de manera voluntaria, ni con el existo que preveía el mismo.

En lo concerniente al Estado Español, parece que se encuentra obstaculizada por una cultura ajena  a esta forma especial de resolución de conflictos; nada conocida por la ciudadanía sin conseguir operatividad en la misma, por ello, el sistema de seudoobligatoriedad.

Lo que se quiere ahora es establecer una “obligatoriedad mitigada”, es decir, que sea obligatorio para las partes acudir a una sesión de mediación informativa y de exploración antes de interponer algunas demandas, o cuando el juez lo considere conveniente en el transcurso de un proceso.

Se deja a iniciativa del demandante proponer al mediador, pero se articula también un mecanismo para designar otro en el caso de que la parte contraria lo rechace; y si tras la primera sesión se acepta iniciar el proceso, éste no podrá durar más de tres meses.

En el anteproyecto se apuesta también por obligar a probar la mediación en asuntos en los que la discrecionalidad del juez es elevada, como las indemnizaciones por negligencia profesional o los contratos de obras; y en las reclamaciones entre particulares por cantidades inferiores a 2.000 euros que no sean casos de consumo, ya que el coste del juicio podría ser superior al valor de la demanda.

Someterse a la mediación, insisten las fuentes, seguirá siendo voluntario: sólo se obligará a una “sesión informativa”, en la que el mediador explicará el procedimiento, y una “sesión exploratoria” -que puede celebrarse junto a la primera-, en la que se expondrá los ejes del conflicto y el mediador podrá evaluar junto a las partes la idoneidad de iniciar un procedimiento que evite el juzgado.

Entendemos que esta obligatoriedad, podría conculcar principios básicos ciudadanos, además de demorar en el tiempo conflictos conyugales derivándolo a conflictos mucho mas serios y problemáticos, toda vez que la demora en el tiempo conlleva a ello. Entendemos que éste no es un medio, como se pretende desde la instituciones de evitar la sobrecarga de los Juzgados y Tribunales.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s