Sucesión testada. Capacidad para testar.

La teoría de la capacidad para testar en relación con la de otros actos jurídicos presenta las siguientes particularidades:

Sólo son capaces de testamentifacción activa las personas físicas, sin perjuicio de que los estatutos de las personas jurídicas puedan prever el destino de sus bienes.

La capacidad de testar implica la de obrar, ejercitando tal derecho por sí mismo pues dado el carácter personalísimo del testamento, no cabe que nadie supla la capacidad para ello o lo otorgue a nombre de otro.

La regla general la establece el artículo 662 Código Civil, ” Pueden testar todos aquellos a quienes la ley no lo prohíbe expresamente”.

Las incapacidades pueden clasificarse en absolutas o relativas, según que impliquen incapacidad para otorgar toda clase de testamentos o sólo determinadas clases de ellos.

En el presente tema corresponde analizar sólo las primeras que quedan recogidas en el artículo 663 Código Civil; ” Están incapacitados para testar:

1º Los menores de catorce años de uno y otro sexo.

2º El que habitual o accidentalmente no se hallare en su cabal juicio”.

Respecto al número uno, la justificación de la menor exigencia de edad respecto a los negocios jurídicos se funda en el carácter revocable del testamento por lo que el menor podría cambiarlo cuando tuviese un juicio más maduro. Sin perjucio, de que para el testamento ológrafo sí se exija la mayoría de edad.

A pesar de un criterio minoritario que defendía que los catorce años se computasen desde el momento del nacimiento, se aplica el computo por días enteros más coherente con el criterio establecido en el artículo 315 Código Civil para la mayoría de edad.

En cuanto a la incapacidad de quien no se halla en su cabal juicio hay que entender comprendida toda perturbación mental permanente o transitoria pero es preciso:

Que la perturbación sea grave

Que sea objeto de prueba.

Entrando en el examen de ambos aspectos:

La gravedad de la perturbación no deriva de declaración judicial alguna, sino de hallarse el testador en su cabal juicio en el momento de otorgar testamento.

Hay que distinguir según que el testador haya sido o no declarado judicialmente incapaz, pues el no declarado se presume capaz.

La apreciación de la incapacidad en este caso corresponde al notario según el artículo 685 Código Civil, quien si tuviese dudas puede pedir el dictamen de facultativo con carácter voluntario.

En el caso del incapacitado judicialmente es de aplicación el artículo 665 Código Civil “ Siempre que el incapacitado por virtud de sentencia que no contenga pronunciamiento acerca de su capacidad para testar pretenda otorgar testamento, el Notario designará dos facultativos que previamente le reconozcan y no lo autorizará sino cuando éstos respondan de su capacidad”.

De este precepto se deduce, si la Sentencia:

  • contiene pronunciamiento declarando la incapacidad del sujeto para toda clase de actos o para algunos que incluya el testamento o atribuya al incapacitado un grado de madurez inferior a 14 años, no podrá otorgarse testamento, ni con intervención de facultativos.
  • contiene pronunciamiento por el que se excluye de la incapacidad la posibilidad de otorgar testamento, el incapacitado podrá otrorgarlo conforme a las reglas generales sin que se aplique el artículo 665 Código Civil .
  • no contiene pronunciamiento alguno acerca de la capacidad para testar se aplica el artículo 665 Código Civil.

Respecto de la prueba, en caso de impugnación por falta de capacidad la carga de la prueba corresponde al impugnante.

El juicio del Notario acerca de la capacidad no constituye prueba plena pero si crea una situación de derecho, que debe ser recibida como autenticidad apreciada en virtud de la fehaciencia notarial.

En cuanto al momento en que se ha de poseer capacidad el artículo 666  Código Civil señala que; “Para apreciar la capacidad del testador se atenderá únicamente al estado en que se halle al tiempo de otorgar testamento”.

En consecuencia con esta norma el artículo 664 Código Civil  dice que “El testamento hecho antes de la enajenación mental es válido”.

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