La incapacidad para suceder.

El concepto de incapacidad, se diferenciara o distingue, según que impidan la sucesión respecto de todo causante o sólo frente a determinadas personas, entre absolutas o relativas,

Son absolutas

1. Las criaturas abortivas, entendiéndose tales las que no reúnan las circunstancias expresadas en el artículo 30.

2. Las asociaciones o corporaciones no permitidas por la ley”.

En tal sentido nos podemos preguntar, ¿ puede suceder la persona que no existe antes de la muerte del causante, ni siquiera como nasciturus?.

En virtud de lo dispuesto en Sentencia dictada por el Tribunal Constitucional de en fecha 25 de Abril de 1963, que admite la institución directa del concepturus, siempre que se cumplan los requisitos del artículo 750.

Este artículo 750 del Código Civil, establece; Toda disposición en favor de persona incierta será nula, a menos que por algún evento pueda resultar cierta.

Por el contrario, no presenta problemas el nasciturus, cuyo derecho a suceder, a la vista del artículo 29, es indiscutible, “ El nacimiento determina la personalidad; pero el concebido se tiene por nacido para todos los efectos que le sean favorables, siempre que nazca con las condiciones que expresa el artículo siguiente”; Incluso su preterición anula la institución de heredero.

Por otra parte, son incapacidades relativas, las que impiden a determinadas personas ser destinatarias de las disposiciones testamentarias de un determinado causante, ya que existe un sujeto de derecho idóneo para ser heredero o legatario, pero, debido a circunstancias excepcionales, ha sido objeto de exclusión por el ordenamiento jurídico, para evitar que su capacidad general produzca efectos en relación a un determinado causante.

El efecto fundamental de la incapacidad es, según el artículo 755: “ Será nula la disposición testamentaria a favor de un incapaz aunque se la disfrace bajo la forma de contrato oneroso o se haga a nombre de persona interpuesta”.

Nuestro ordenamiento también regula el caso de incapacidad, y el hecho de haber poseído los bienes hereditarios. En tal sentido se pronuncia el artículo 760, al disponer: “ El incapaz de suceder, que, contra la prohibición de los anteriores artículos, hubiese entrado en la posesión de los bienes hereditarios, estará obligado a restituirlos con sus accesiones y con todos los frutos y rentas que haya percibido”.

No sucede lo mismo en el caso de ser hijos o descendientes del testador, por su parte éstos adquirirán su parte legal de legítima