DEFENSOR JUDICIAL Y PATRIA POTESTAD SUSPENSIÓN DE LA PATRIA POTESTAD.

EL DEFENSOR JUDICIAL EN RELACIÓN CON LA PATRIA POTESTAD:

 

Es un caso especial de SUSPENSIÓN DE LA PATRIA POTESTAD.

Nuestro Código Civil, mantiene en su artículo 163, que ; Siempre que en algún asunto el padre o la madre tengan un interés opuesto al de sus hijos no emancipados, se nombrará a éstos un defensor que los represente en juicio y fuera de él. Se procederá también a este nombramiento cuando los padres tengan un interés opuesto al del hijo menor emancipado cuya capacidad deban completar.

Si el conflicto de intereses existiera sólo con uno de los progenitores, corresponde al otro por Ley y sin necesidad de especial nombramiento representar al menor o completar su capacidad.

En conclusión existirían cuando, estando padres e hijos interesados en un mismo asunto, la satisfacción de cada interés requiere soluciones contrapuestas. Así en la liquidación de la sociedad de gananciales o en la partición de la herencia.

“Conforme a lo previsto en el artículo 299 del Código Civil, el defensor judicial es la persona que asume temporalmente la representación y defensa de los intereses de los menores de edad, o de los incapacitados cuando la persona que legalmente debe hacerlo, padres, tutores o curadores, no lo hacen; se trata de un cargo judicial porque es necesaria una resolución judicial que acuerde su nombramiento; cuando actúa debe obrar dentro de las facultades precisas y concretas que se le han atribuido y cuando actúa judicialmente debe probar que lo hace así (S.S.T.S. de 10/3/1994 y 7/11/2002). (S.T.S. 4/3/2003 y en igual sentido S.S.T.S. 30/6/2004, 7/11/2002, 70/1/2003 y 30/6/2004)

Se nombra al defensor para representar al menor en juicio y fuera de él y tendrá las facultades que el juez señale.

Se discutió si era o no necesario la autorización judicial cuando la interviene el defensor judicial en los casos del Art. 166 CC. La DGRN y parte de la doctrina no la consideran necesaria, pues ya le atribuye al nombrarlo las potestades suficientes, sin necesidad de autorización. Sin embargo, para otros el defensor necesitará autorización judicial en los mismos casos en que la necesitan los padres.

1.1. Defensor judicial como excepción a la representación legal.-

“Los artículos 162.2 y 163 del Código Civil establecen una excepción a la representación legal por los padres de los hijos menores no emancipados (S.S. 17/1 y 4/3/2003), que el artículo 299.1 del mismo Código extiende a otros supuestos. Se trata del defensor judicial, con precedente en el curador ad hoc, previsto para cuando en algún asunto exista conflicto de intereses entre los menores o incapacitados y sus representantes legales.(S.T.S. 17/5/2004)

1.2. Conflicto de intereses. Identificación.-

“En ciertos artículos del Código Civil, a propósito de justificar el nombramiento, se utilizan las palabras “conflicto de intereses” (artículo 299 y 162.2), mientras que en otros los términos empleados son los de “interés opuesto” (artículo 163) o “incompatibilidad u oposición de intereses” (artículo 237 bis), que tienen un sentido semejante.” (S.T.S. 17/5/2004)

“… la situación de conflicto se identifica “con supuestos en los que sea razonable entender que la defensa por los padres de sus propios intereses irá en detrimento de los de los hijos (S.S. 17/1 y 5/11/2003).

Es claro, por otro lado, que el que los intereses de padres e hijos sean distintos no implica necesariamente incompatibilidad, pues es posible que todos concurran y que resulte admisible una defensa conjunta. (S.T.S. 17/5/2004.

“El conflicto de intereses existe cuando, en la realización de los actos de guarda y protección, la actuación de los representantes pone en peligro el beneficio del menor o incapaz, al ser éste contrario al interés subjetivo o personal de éstos.” (S.T.S. 4/3/2003 y en igual sentido S.S.T.S. 30/6/2004, 7/11/2002, 70/1/2003 y 30/6/2004).

1.3. Nombramiento en consideración al caso concreto.-

“El conflicto de intereses lo toma en consideración el legislador, en defensa del menor (S. 17/1 y 4/3/2003) y en relación con cada asunto concreto (artículo 299.1), razón por la que hay que estar a las circunstancias concurrentes para afirmar o negar su existencia.

Ese casuismo deriva de la excepcionalidad de la figura en relación con la regla general de representación de los hijos menores por sus padres (artículo 162.2).” (S.T.S. 17/5/2004)

“El artículo 163 del Código Civil constituye el desarrollo del artículo 162.2 del mismo texto legal; la representación legal de los padres, en relación a sus hijos sometidos a la patria potestad, queda excluida cuando, en la realización de uno o varios actos, se compruebe la existencia de conflicto de intereses, que puede poner en peligro el interés del hijo al que representan; una vez acreditado este extremo, el Juez procederá al nombramiento de un defensor que represente al menor en juicio y fuera de él; el nombramiento de defensor judicial opera siempre en situaciones concretas: siempre que, en algún asunto, el padre y la madre tengan un interés opuesto al del hijo no emancipado; y el defensor judicial se nombra para el acto concreto en el que haya conflicto de intereses.” (S.T.S. 4/3/2003 y en igual sentido S.S.T.S. 30/6/2004, 7/11/2002, 70/1/2003 y 30/6/2004).

1.4. Reclamación de filiación no matrimonial hecha por el hijo que pretende el reconocimiento de la paternidad.-

“En este caso, son contrarios los intereses de la madre demandada, que no quiere establecer en ningún caso la realidad que sea procedente sobre la paternidad, con los intereses de la hija, tanto desde el punto de vista de su persona como del orden público del estado civil. (S.T.S. 4/3/2003)

2. SUPUESTO DE PARTICIÓN DE HERENCIA.-

“En cuanto a la necesidad de concurrencia de defensor judicial a los actos particionales, segundo defecto alegado por el Registrador, el artículo 163 del Código Civil aplicable en el momento de la calificación exige para que sea necesario el nombramiento de defensor judicial la existencia de un interés contrapuesto entre el progenitor y el menor de edad, contraposición que no se da cuando, como ocurre en el presente caso, rige entre los esposos el régimen de separación de bienes y se procede a la adjudicación de, en realidad, un único bien, mediante creación de una cotitularidad en proporción a las cuotas hereditarias de cada adjudicatario.

Será la extinción de esta cotitularidad la que pudiera hacer preciso, si se produjere bajo la minoría de la heredera, el nombramiento de defensor (cfr. Resolución de 27 de enero de 1987)”. (Resolución D.G.R.N. 6/11/1998).

“Si, como recuerda la Resolución de 22 de enero de 1987, la representación del defensor judicial no puede extenderse hasta casos de perjuicios futuros e hipotéticos, (por lo que no puede admitirse como argumento la valoración del Registrador sobre lo inconveniente e innecesario de la forma de partir, valoración que, por lo demás, en el presente caso excede del ámbito propio de su función calificadora), tampoco debe extenderse a casos de posibles perjuicios no acreditados, sin más base que la hipótesis no demostrada de que el viudo ha podido falsear en su beneficio el inventario ocultando deudas. Si se admite este argumento, siempre y por principio existe oposición de intereses en la partición de herencia y en la previa liquidación de gananciales y habría que abandonar la doctrina hasta ahora mantenida, con el único argumento de la desconfianza preventiva hacia el padre o la madre, por si no hubieran sido veraces, desconfianza que no tiene apoyo legal alguno.”(Resolución D.G.R.N. 15/9/2003).

Si el defensor se extralimita, el acto que realice será ineficaz, al igual que lo realizado en nombre de otro sin autorización suya.

La SANCIÓN del acto realizado por los padres en representación de sus hijos cuando hay contraposición de intereses, según algunos, será la misma que la realizada en nombre de otro si autorización (Art. 1259). Para la opinión dominante será NULO DE PLENO DERECHO por contravenir normas imperativas y prohibitivas.

Como causas más comunes de la EXTINCIÓN del defensor judicial cabe señalar:

1.- El cumplimiento de su cometido

2.- La cesación de la oposición de intereses.