EL MATRIMONIO. CONCEPTO Y NATURALEZA JURIDICA SISTEMAS MATRIMONIALES, SITEMA VIGENTE EN EL DERECHO ESPAÑOL

EL MATRIMONIO: CONCEPTO Y NATURALEZA JURÍDICA. SISTEMAS MATRIMONIALES; SISTEMA VIGENTE EN EL DERECHO ESPAÑOL.

Nuestro gran Jurista Don Manuel Albaladejo, define el matrimonio como, “la unión legal de un hombre y una mujer, que se encamina al establecimiento de una plena comunidad de vida y funda la familia”.

A su buen entender mantiene que dicha figura, no es una creación del Derecho, aunque esté regulada por el mismo, sino una institución natural, recogida por la Ley, en cuanto pieza fundamental en la convivencia social, que es la que aquella regula. Así podemos advertir dos conceptos o ideas importantes en dicha aseveración:

1.- Un principio natural, como es la de unirse en pareja. A día de hoy ya sea entre hombre y mujer o uniones homosexuales, tal y como veremos más adelante.

2.- Dadas las circunstancia y la complejidad de dicha institución, derivando sus efectos no solo en el ámbito matrimonial, sino en el familiar, en el familiar amplio y respecto de terceros como social, ha sido necesario regular, jurídicamente el ámbito que todo ello conlleva.

En realidad, y basándonos en lo expuesto en el capítulo determinado a la Familia y el Derecho de Familia, el matrimonio deriva de ser un hecho que no solo afecta y produce consecuencias entre los que lo celebran, sino por derivar y constituir una institución social, y por ende importante catado en el ámbito y jurídico, constituyendo el basamento de una gran comunidad social, es decir, la familia supone cada uno de los eslabones que comprende la comunidad social.

Así el artículo 39, apartado primero de la Constitución Española proclama que los poderes públicos asegurarán la protección social, económica y jurídica de la familia; así podemos advertir que ya nuestra Carta Magna enmarca dicha figura como parte esencial en la organización política de un Estado.

LOS SISTEMAS MATRIMONIALES.-

El matrimonio como institución personal y social, se ha visto a lo largo de los siglos, influenciada y subsumida en el ámbito religioso, habiendo sufrido, en los últimos tiempos una importante variación, primeramente la desvinculación respecto de cualquier doctrina, hasta llegar en la actualidad, a la variación de la condición sexual de los contrayentes, pasando por diversas condiciones y modificaciones de carácter legal.

Los sistemas matrimoniales, suponen o hacen referencia a los requisitos que los diversos ordenamientos jurídicos exigen para reconocer efectos jurídicos a un matrimonio, así podemos encontrar los siguientes

a) Matrimonio exclusivamente religioso; solo se considera matrimonio al celebrado conforme a las normas de una determinada religión.

b) Sistema de matrimonio exclusivamente civil; se da en aquellos casos en los que para el Estado sólo es matrimonio el celebrado conforme a las normas civiles estatales del país.

c) Sistema de matrimonio religioso principal y subsidiario civil; se aplica en los casos de países con religión oficial.

d) Sistema de libre elección; reconoce los mismos efectos al matrimonio religioso que y al civil, sistema que en Italia y Portugal.

e) Sistema de libertad de forma; basta el acuerdo de los contrayentes para reconocer la validez a su matrimonio; tiene escasa aplicación, únicamente en Escocia.

Mayoritariamente, el sistema matrimonial, se rige por el derecho determinado en cada país o nación regulado en el ámbito estatal o civil.

EL MATRIMONIO EN EL DERECHO ESPAÑOL.-

En principio no vamos a entrar en la evolución sufrida por el derecho matrimonial a lo largo de los años, entendemos que lo más práctico para nuestros lectores es saber y conocer, el régimen matrimonial español, vigente en la actualidad, si bien para los más interesados, haremos una referencia en sal sentido al final de la presente exposición.

En tal sentido partiremos de la reseña que al matrimonio hace nuestra Carta Magna, así en su artículo 32 dispone que:

“1. El hombre y la mujer tienen derecho a contraer matrimonio con plena igualdad jurídica.
2. La ley regulará las formas del matrimonio, la edad y capacidad para contraerlo, los derechos y deberes de los cónyuges, las causas de separación y disolución y sus efectos.”

Como podemos advertir, nuestra Constitución no hace referencia alguna al sistema matrimonial español aplicable a nuestro Estado, ni a los principios rectores del mismo, remitiendo su regulación a lo dispuesto en la ley ordinaria.

Pero no solamente la Constitución y el Código Civil, hacen referencia o regulan el derecho matrimonial, debemos traer a colación lo dispuesto en los Acuerdos entre el Estado y Español y la Santa Sede y que el artículo 6 del Acuerdo sobre Asuntos jurídicos se estableciese: “El Estado reconoce a los efectos civiles al matrimonio celebrado según las normas de derecho canónico. Los efectos civiles del matrimonio canónico se producen desde su celebración. Para el pleno reconocimiento de los mismos será necesaria su inscripción en el Registro Civil, que se practicará con la simple presentación de certificación eclesiástica de la existencia del matrimonio.”

LA ULTIMA GRAN REFORMA EN EL ÁMBITO MATRIMONIAL. EL MATRIMONIO EN LA LEY 13/2005, DE 1 DE JULIO.-

Han existido importantes reformas en el ámbito matrimonial y de familia.

Es en el año 1981 cuando se publican las dos leyes más trascendentes en esta materia del ámbito civil, de hecho a partir de tal momento se habla de un nuevo Derecho de familia. Así

  • En materia de filiación, patria potestad y régimen económico del matrimonio (Ley 11/1981).
  • Procedimiento a seguir en las causas de nulidad, separación y divorcio (Ley 30/1981).

La última gran reforma, es la que desarrolla la Ley 13/2005.

Dicha ley contempla en la de incorporar al concepto de matrimonio, las personas del mismo sexo, con capacidad legal para contraer, de manera idéntica a la que siempre han mantenido las de distinto sexo o heterosexuales, ello ha provocado la variación de ciertos artículos de nuestro Código Civil, eliminando o añadiendo e incorporando terminología más acorde con las mismas.

Dicha norma en su exposición de motivos señala que; “se permite que el matrimonio sea celebrado entre personas del mismo sexo, con plenitud e igualdad de derechos y obligaciones cualquiera que sea su composición. En consecuencia, los efectos del matrimonio, que se mantienen en su integridad respetando la configuración objetiva de la institución, serán únicos en todos los ámbitos con independencia del sexo de los contrayentes; entre otros, tanto los referidos a derechos y prestaciones sociales como la posibilidad de ser parte en un procedimiento de adopción”.

Se basa o ampara el legislador, para proceder a dicha reforma en tres fundamentos:

1.- En los artículos 9, apartado segundo y 10 apartado primero de la Constitución como una manifestación del libre desarrollo de la personalidad.

2.- En la existencia de una conciencia social favorable a la extensión del derecho a contraer a personas del mismo sexo.

3.- La tendencia del Derecho comparado.

CONCEPTO DE MATRIMONIO COMO CONTRATO.-

Totalmente conformes nos mantenemos con el concepto dado en su día por nuestro maestro, Don Manuel ALBALADEJO, al que el mismo determina como naturaleza del acto creador del matrimonio, y desde la perspectiva únicamente jurídica, establece como, “acto creador del matrimonio como acuerdo solmene de voluntades, esto es la de los contrayentes, encaminadas a establecer la unión matromonial, por lo que basándose en la voluntad de las partes, es un negocio jurídico, siendo únicamente admisible determinar dicho negocio jurídico como contrato, si lo entendemos como acuerdo de voluntades.

En tal sentido, la posición mantenida por dicho Jurista, se circunscribe en la idea de que los contrayentes, prestando su consentimiento, crean, por su propia voluntad una unión entre ellos, acatando en tal sentido, las normas establecidas en tal sentido, no pudiendo o no teniendo capacidad para disponer de la normativa que pudiera establecerse de su propia voluntad.

El concepto que acaba de darse de matrimonio lleva implícito la posición que se mantiene sobre la naturaleza jurídica del matrimonio. No vamos en el presente estudio a adentrarnos en las diversas teorías jurídicas y de los distintos sectores doctrinales.

Por último, para que pueda existir un matrimonio es preciso que concurran una serie de caracteres que sirvan para diferenciar al matrimonio de otras uniones de personas.

1º El matrimonio, como hemos advertido, es necesario a emisión de una declaración de voluntad de los contrayentes.

2º Los contrayentes, no pueden determinar las normas y condiciones por las que se va a regir a partir de ese momento su matrimonio, éste queda circunscrito al ámbito legal aplicable, debiendo en tal sentido someterse al mismo. Así lo dispone el párrafo segundo del artículo 45 del Código Civil; “La condición, término o modo del consentimiento se tendrá por no puesto.”

3º Implica siempre la unión de un solo hombre con una mujer, o de un hombre con otro hombre o una mujer con otra mujer, es decir, el matrimonio es siempre monógamo. El Código Civil en su artículo 46 apartado prohíbe contraer matrimonio a “los que estén ligados por un vínculo matrimonial”, y el Código Penal tipifica como delito de matrimonio ilegal en el artículo 217 contraer “segundo o ulterior matrimonio, a sabiendas de que subsiste legalmente el anterior.”

4º Presupone una intención en los contrayentes del matrimonio de establecer entre ellos una unión estable y duradera; quienes emiten la declaración de voluntad de querer celebrar un matrimonio se entiende que lo hacen con intención de establecer una unión personal de duración indefinida.