Derecho Sucesorio. ¿Puede heredar un menor adoptado en la herencia de su padre biológico?. ¿Es viable?

La presente resolución, tiene por objeto, aclarar y determinar sobre la existencia o no de los derechos de un menor adoptado en la herencia de su padre biológico, fallecido antes de la constitución de la adopción.

Hemos traído esta Sentencia a este espacio por la particularidad de la cuestión debatida, así como la complejidad de la litis planteada , toda vez que se reúnen en un misma causa, cuestiones de filiación, con una adopción de por medio, derecho sucesorio, ademas de un liquidación de sociedad de gananciales.

La cuestión, ha llegado a la tercera Instancia, en la que, la Sala Primera del Tribunal Supremo, resolvió mediante Sentencia en el mes de Mayo del año en curso; teniendo en consideración que la demanda se presentó en el mes de Junio de 2014 , han transcurrido cinco años hasta la presente resolución.

La presente resolución entre otras cuestiones determina y aclara que;

Los derechos a la sucesión de una persona se transmiten desde el momento de su muerte, artículo 657 del Código Civil, y es en ese momento cuando el llamado debe cumplir los requisitos para recibir la vocación a la herencia.

Al no mediar una renuncia anterior, la facultad de adquirir la herencia aceptándola formaba parte del patrimonio del menor cuando fue adoptado.

Como cuestión previa o relación de antecedentes, a fin que el lector se ponga en situación, a los efectos de llevar a su máximo exponente la comprensión del la Sentencia, nos vemos en la obligación de puntualizar los siguientes aspectos.

  • El causante, y fallecido, Don F. mantuvo una relación sentimental con Doña J.
  • De dicha relación, nació en el año 2008, siendo inscrto unicamente como hijo de Doña J.
  • Dadas las circunstancias , el menor queda en situación de desamparo, motivo por el cual, el Gobierno de Cantabria, asumió la tutela del menor y constituyó oportuno acogimiento familiar.
  • Tramitándose el acogimiento del menor por una familia, Don F. se opuso a la misma, manifestando que era su padre, solicitando la guarda del mismo. Por ello, posteriormente interpuso el debido procedimiento de reclamación de la paternidad del menor: por lo que la paternidad del menor quedó determinada mediante Sentencia dictada en fecha 20 de Junio de 2011.
  • El padre , y hoy causante Don F. falleció en el mes de Octubre de 2011, habiendo otorgado testamento otorgado en 2002 en el que:
  • Instituía herederas a las hijas de una prima.
  • Legaba su porción estrictamente legitimaria a D. J , D. S y D. C , hijos nacidos de su matrimonio con D.ª M, de quien estaba divorciado.

Con fecha 3 de abril de 2012, las sobrinas de D. F renunciaron a los derechos que pudieran corresponderles en la herencia.

Por lo que respecta al menor, hemos de decir que ne el mes de Mayo de 2012, el Juzgado de Primera Instancia número 9 de Santander, dictó Auto por el que acordó constituir la adopción del menor a favor de D.ª C y D. S .

Las fases y desarrollo del Procedimiento es el siguiente;

Juzgado de Primera Instancia.

Demanda.-

En su día, Doña C, el mes de Junio de de 2014, en nombre de su hijo adoptivo, menor de edad, interpuso demanda de juicio ordinario contra D. J , D. S y D. C, así como contra D.ª M en la que solicitaba se dictara sentencia por la que:

Se declare :

  • Que el menor hoy llamado Avelino es heredero legítimo de su padre biológico don Felipe .
  • Que, en su condición de único heredero de su citado padre biológico, tiene derecho a que se le adjudique una cuarta parte de cada uno de los dos tercios de legítima y la totalidad del de libre disposición en la herencia del Sr. Felipe .
  • “La nulidad absoluta de las escrituras públicas autorizadas por el Notario de Bilbao don Andrés María Urrutia Badiola los días 30 de julio de 2012 al n.º 1.238 de su protocolo y 5 de diciembre de 2013 al n.º 1.588 de su protocolo, incluso en lo relativo, por lo que se refiere a esta última, a la liquidación de la sociedad de gananciales presuntamente existente entre don Felipe y doña María Luisa .
  • Que todos los demandados deben restituir a la masa hereditaria de don Felipe cuantos bienes hubiesen recibido como consecuencia de las liquidaciones y particiones de la herencia de dicho señor que se protocolizaron en las escrituras públicas cuya nulidad se solicita.
  • Que, en el caso de que no resulte posible la restitución de los bienes que les han sido adjudicados en la herencia del Sr. Felipe , cada uno de los demandados debe abonar a la herencia de dicho señor el importe de su valor en las cantidades indicadas en las escrituras públicas precedentemente citadas.
  • Que ha de procederse a practicar una nueva partición de la herencia de don Felipe , la cual habrá de ser llevada a cabo por su único heredero, el menor hoy llamado Avelino , a través de sus representantes legales.

Se condene a los demandados:

  • A estar y pasar por las anteriores declaraciones.
  • A llevar a efecto las restituciones de los bienes que les hubieran sido adjudicados en la liquidación de la sociedad de gananciales a que se ha hecho alusión y en la partición de la herencia de don Felipe y, en caso de que ello no resultare posible, a abonar a la masa hereditaria de aquél el importe de su valor en las cantidades indicadas en las escrituras públicas reiteradamente mencionadas.

Se decrete:

  • La cancelación de las inscripciones registrales que pudieran haberse llevado a efecto en los Registros de la Propiedad como consecuencia de las adjudicaciones de inmuebles practicadas a favor de los demandados en la partición de la herencia del Sr. Felipe y en la previa liquidación de la sociedad de gananciales que presuntamente mantuvo con doña María Luisa .
  • Y se impongan las costas que se causen en el presente procedimiento a los referidos demandados si se opusiesen a las pretensiones que se deducen en la presente demanda”.

Contestación a la demanda.-

Los demandados, procedieron a contestar a la misma solitando:

  • Se estimada la falta de legitimación pasiva
  • Se desestime íntegramente la demanda por tal motivo.
  • Se determinada la imposición de la costas con la expresa imposición de costas a la parte actora.

Sentencia

El Juzgado de Primera Instancia, en el mes de Marzo de 2015, dictó Sentencia, por la que ;

Se estimó sustancialmente la demanda interpuesta por C , en nombre a su vez de su hijo menor A, declarando que el menor;

  • Es hijo biológico y heredero legítimo de don F .
  • Que en su condición de heredero tiene derecho a la parte de la herencia que le corresponda, respetando en todo caso la voluntad del testador al haberse producido una preterición no intencional.
  • Declaró la nulidad absoluta de las escrituras de fecha tanto de 30 de julio de 2012 al número 1238, del notario Andrés María Urrutia Badiola, y la del 5 de diciembre de 2013, al número 1588,
  • Declaró la nulidad absoluta en lo relativo a la liquidación de la sociedad de gananciales entre el finado y doña M .
  • Determinó, que todos los demandados deberían restituir a la masa hereditaria del fallecido cuantos bienes hubiesen recibido como consecuencia de las liquidaciones y particiones de la herencia del mismo que se protocolizaron en las escrituras públicas cuya nulidad se declara en la presente sentencia o el importe de su valor en las cantidades indicadas en el tales escrituras, debiéndose llevar a cabo una nueva partición de la herencia en la que sea llamado el menor, a través de sus representantes legales.
  • Condenó a los demandados a estar y pasar por las anteriores declaraciones, debiéndose llevar a efecto las restituciones de los bienes que les hubieran sido adjudicadas en la liquidación de la sociedad de gananciales, y en la partición de la herencia de don F. o abonar a la masa hereditaria, en su caso, el importe de su valor en las cantidades indicadas en las anteriormente mencionadas escrituras, debiendo llevarse a cabo la cancelación de las inscripciones registrales que pudieron haberse llevado a cabo en Registros de la Propiedad como consecuencia de las adjudicaciones de inmuebles a favor de los demandados en la partición de la herencia y la liquidación de la sociedad de gananciales que se mantuvo con doña M “.

Segunda Instancia. Audiencia Provincial.-

Recurso de Apelación.-

La Sentencia de Primera Instancia fue recurrida en Apelación por la totalidad de los demandados, conociendo de la misma la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Santander.

La misma , dictó Sentencia en el mes de Septiembre de 2016, en la que determinaba en el Fallo de la misma:

  • Desestimar el Recurso de Apelación.
  • Confirmando íntegramente la Sentencia dictada por el Juzgado de Primera Instancia.

Tercera Instancia Sala Primera del Tribunal Supremo

Recurso de Casación.-

Los demandados en su día, procedieron a interponer oportuno Recurso de Casación, ante el Tribunal Supremo por los siguientes motivos;

  • Recurso extraordinario por infracción Procesal.
  • Recurso de casación .

Los motivos en los que se circunscribe el Recurso son del recurso de casación fueron:

  • Infracción de los artículo 178 apartado primero 271 y 991 del Código Civil.
  • En tal sentido Se alega que no existió aceptación de la herencia por parte de la representación legal del menor, en cuanto no se acogió al beneficio de inventario ni interesó la autorización judicial necesaria para aceptar sin acogerse al beneficio de inventario.
  • Infracción de lo dispuesto en el artículo 217 de la Ley de Enjuiciamiento Civil , respecto del principio de facilidad probatoria.
  • Ser la resolución contraria a determinada Jurisprudencia dictada con anterioridad por el Tribunal Supremo , al amparo de lo dispuesto en el artículo 477.2.3 de la Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil. Se alega que los hechos acreditados revelan que la institución administrativa que ostentaba la tutela del menor no procedió a la aceptación de la herencia.

FUNDAMENTOS DE DERECHO:

La Sala decide desestimar el recurso, en sustancia por que no ha quedado probado que hubiera aceptación de la herencia antes de la adopción del menor y que, producida la adopción, el menor ya no era heredero, por haber quedado extinguidos los vínculos con la familia de origen.

La desición de la Sala de la desestimación de fundamenta en:

Se desestiman por las siguientes razones.

Debemos comenzar rechazando los argumentos que utilizan los recurrentes para negar la validez de la aceptación de la herencia basándose en que la entidad pública ni aceptó a beneficio de inventario ni pidió autorización judicial, lo que sería preciso al tratarse de un menor sometido a tutela.

Con independencia de que se trata de una cuestión que no ha estado en el debate hasta ahora, hay que advertir que la exigencia de que el tutor obtenga autorización judicial para aceptar sin beneficio de inventario la herencia ( art. 271.4 CC ) es una cautela dirigida a proteger los intereses del tutelado; en consecuencia, para dar solución a los actos celebrados por el representante legal sin autorización judicial resulta necesario acudir, con las adaptaciones precisas, al régimen de la anulabilidad.

Ello comporta no solo que los terceros carecen de legitimación para hacer valer la ineficacia de la aceptación pura realizada por el tutor sin autorización judicial ( art. 1302 CC ), sino también que sería posible un control judicial posterior al otorgamiento del acto de aceptación.

En cualquier caso, como muestra el actual art. 1015 CC , el heredero que no tenga en su poder la herencia, puede usar el beneficio de inventario aun después de haber aceptado.

Finalmente, y por lo demás, para los actos realizados por los padres después de la constitución de la adopción, es preciso tener en cuenta que el art. 166 CC se limita a exigir a los padres autorización judicial para repudiar la herencia -también el art. 92.2.a) de la Ley 15/2015, de 2 de julio, de jurisdicción voluntaria – y si el juez deniega la autorización solo puede ser aceptada a beneficio de inventario.

Pero no son los problemas que derivan de esa normativa los que deben resolverse en este recurso de casación.

2.ª) La cuestión que en realidad se suscita en el recurso se refiere a los derechos del menor adoptado en la herencia de su padre biológico cuando éste fallece antes de la constitución de la adopción.

La demandada ahora recurrente sostiene que el menor carecía de derecho sucesorio en el momento en que se realizó la partición hereditaria porque cuando fue adoptado no tenía consolidado su título de heredero, dado que la institución que lo tutelaba no había aceptado la herencia y, después de la adopción, se había extinguido su posible derecho hereditario a aceptar o repudiar la herencia de su padre biológico.

Existe un abundante número de sentencias en las que se analiza qué actos suponen aceptación tácita de la herencia, bien con la finalidad de determinar si el heredero que no ha utilizado el beneficio de inventario, pero ha realizado actos concluyentes que suponen aceptación tácita, debe responder también con sus propios bienes de todas las cargas de la herencia ( art. 1003 CC ), bien para valorar la eficacia de una renuncia posterior, que ya no sería posible si hubo previa aceptación ( art. 997 CC ).

De acuerdo con esta jurisprudencia, conforme al art. 999 CC , para que haya aceptación tácita, es preciso que la actuación del llamado revele de forma clara, precisa e inequívoca la voluntad de aceptar (“actos que suponen necesariamente la voluntad de aceptar“), o que sus actos sean incompatibles con la ausencia de la voluntad de aceptar (actosque no habría derecho a ejecutar sino con la cualidad de heredero“).

Desde este punto de vista tienen razón los recurrentes al señalar que es insuficiente para valorar como aceptación tácita la carta dirigida al albacea por el Instituto Cántabro de Servicios Sociales interesándose por la situación de la herencia, así como que, tanto el albacea inicialmente como la administración tributaria tuvieran al menor como heredero.

En particular, por lo que se refiere a los actos de la entidad pública, que son los únicos para los que tendría sentido hablar de aceptación, las comunicaciones realizadas para conocer la situación de la herencia y que no se prescindiera del menor son actos que, en sí mismos, no implican la existencia de aceptación.

Se trata de gestiones encaminadas a ponerse en situación de poder aceptar o repudiar, conocer si existía testamento, adquirir la certeza de los derechos del menor y estar informado de si se habían adoptado medidas de administración respecto del patrimonio hereditario que pudiera existir.

Lo anterior, sin embargo, no comporta la estimación del recurso de casación, ya que la demanda debía ser igualmente estimada por las razones que tuvo en cuenta la sentencia de primera instancia, confirmada por la de apelación.

En el caso, para confirmar la sentencia recurrida, la Audiencia utilizó exclusivamente el argumento de que la entidad pública tutora aceptó tácitamente la herencia, pero en el debate de las partes en las instancias ha estado otro argumento que es la razón por la que debió desestimarse el recurso de apelación.

Los derechos a la sucesión de una persona se transmiten desde el momento de su muerte ( art. 657 CC ) y es en ese momento cuando el llamado debe cumplir los requisitos para recibir la vocación a la herencia.

En el caso, dado que la paternidad de D. F quedó determinada mediante sentencia firme, es la relación de filiación la que da origen tanto a la vocación como a la delación a favor del menor en la herencia de su padre.

El menor -preterido en el testamento otorgado antes de su nacimiento- recibió válidamente la delación en el momento en que falleció su padre biológico, pues en ese momento no se había constituido la adopción ni, por tanto, se había extinguido el vínculo jurídico con su “familia de origen” ( art. 178 CC ).

Al no mediar una renuncia anterior, la facultad de adquirir la herencia aceptándola formaba parte del patrimonio del menor cuando fue adoptado.

No hay motivo alguno para decir que tal facultad se extinguió por la adopción, de modo que, a partir de ese momento, su ejercicio correspondía a los padres adoptivos, como representantes del menor.

Puesto que, por estas razones, la demanda debía ser estimada, conforme a la doctrina de la equivalencia de resultados y carencia de efecto útil “no puede producir efecto casacional un motivo que no determine una alteración del fallo recurrido” ni procede acoger un recurso cuando, “pese al fundamento de alguno de los motivos que lo sustentan, el fallo deba ser mantenido con otros argumentos

Por todo lo expuesto procede desestimar el recurso de casación.

Costas

La desestimación del recurso de casación comporta que se impongan a la parte recurrente las costas ocasionadas por el mismo, artículos 398.1 y 394 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.

Fallo.

Por todo lo expuesto, en nombre del Rey y por la autoridad que le confiere la Constitución, esta sala ha decidido

1.º- Desestimar el recurso de casación interpuesto por D. C, D. J, D. S y D.ª M contra la sentencia dictada el 1 de septiembre de 2016 por la Audiencia Provincial de Cantabria, Sección 2.ª, en el rollo de apelación n.º…./2015, dimanante de los autos de juicio ordinario n. …/2014 del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción n.º 2 de (…).

2.º- Confirmar la sentencia recurrida.

3.º- Imponer a la parte recurrente las costas del recurso de casación y ordenar la pérdida del depósito constituido para su interposición.

Líbrese a la mencionada Audiencia la certificación correspondiente con devolución de los autos y rollo de apelación.

Notifíquese esta resolución a las partes e insértese en la colección legislativa.

Así se acuerda y firma.

El presente texto proviene del Centro de Documentación del Poder Judicial. Su contenido se corresponde íntegramente con el del CENDOJ.

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