La Mediación. Aspectos prácticos.

Participamos el pasado día 8 de Mayo, en un nuevo Desayuno Jurídico, celebrado en la Universidad Villanueva, de la mano de Mercedes de Prada Rodriguez, Directora del Área de Derecho. En esta ocasión, el tema a debatir y desarrollar se circunscribió en la figura de la medicación, y como desarrollo de cuestiones practicas respecto de la misma.

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Para el desarrollo del mismo, contamos con la presencia, como ponentes de; Rocío Bonet, Legal Councel Litigation Manager de Hewlett Packard Enterprise en Europa, Oriente Medio y África y Asia, Pacífico y Japón; Oscar Franco Puyol, Socio del departamento de Litigation & Arbitration en DLA Piper, y Leticia García Villaluenga, Profesora Titular de Derecho Civil, Universidad Complutense. Presidenta de la Conferencia de Universidades para el Estudio de la Mediación y el Conflicto.

Como en otras ocasiones el moderador, Roberto Muñoz Rojo,  Asociado del departamento de Litigation & Arbitrationen DLA Piper; conocedor de la materia y con gran maestría, nos llevó a profundizar en la mediación.

Además de ellos contamos con la colaboracion del Grupo Investigación de la UCM: En sistemas cooperativos de gestión de conflictos en la sociedad del siglo XXI.

Se plantearon cuestiones importantes para el desarrollo de los aspectos de la Mediación. Como primera premisa, partimos de la base; si el planteamiento y desarrollo de la figura de la mediación, es para determinados sectores, o colectivos, o por el contrario, es un mecanismo viable o aplicable a todos los sectores o colectivos, o por el contrario, es un mecanismo viable y aplicable a todos los sectores, ademas de tipo de conflicto.

 Partiendo de la base, como generalidad, se determinó, que la figura de la mediación es aplicable a todos los sectores y ámbito social, además de a cualquier tipo de conflicto o controversia .

A pesar de ello, tras el desarrollo de la figura a los largo de éstos últimos años en España, se ha podido apreciar apuntó Oscar Franco, la imposibilidad en por ejemplo procedimiento hipotecarios, o bien procedimiento de reclamaciones de cantidad, provinientes de la cesión o venta de carteras a un tercero, por partes de las entidades bancarias, principalmente.

A nuestro criterio, Leticia García puntualizó un concepto fundamental y básico, no solo en esta cuestión, sino en todo el ámbito jurídico, y es la “voluntariedad“, esto es, el deseo e interés en participar activamente en la solución del conflicto y con intencionalidad de llegar a un acuerdo.Al respecto, entendemos que es fundamental el tener deseo de participar, y de manera activa, escuchando y respetando el planteamiento de la parte contraria, entendiendo que se ha de acercar intereses contrapuestos.

Salieron a relucir los porcentajes de participación y efectividad de a mediación en los últimos tiempos, decreciendo la finalización de los casos planteados, de manera negativa, esto es, no llegando a acuerdo alguno, en algunos sectores, y al contrario en otros; además, el desarrollo y la participación aumento en el ámbito penal y laboral, decreciendo en el ámbito civil y familiar.

Al hilo de ello, se planteó si el éxito o no de la mediación, depende de las culturas, estado o países: todos los ponentes, dieron su opinión, en base a la practica desarrollada por su experiencia y la actividad de su profesión. Por ello, podemos decir que, si si percibe mayor implicación y aplicación en países anglosajones, aunque también salió a relucir la experiencia de Italia, habiendo implantado de manera obligatoria como acto previo al planteamiento judicial, variandolo en la actualidad.

Especial mención la realizada por Rocio Bonet, al menos a nosotros nos llamó la atención toda vez que puntualizó el hecho cierto que en Japón, el hecho de ser demandado, y abrir con ello el oportuno procedimiento judicial, está muy mal visto a los ojos de terceros, para las empresas dicho hecho, supone un gran desprestigio, por lo que la mediación es el método mas adecuado y utilizado para la resolución de conflictos.

En lo concerniente a nuestro sistema, se puntualizó, y en tal sentido, todos los participantes valoramos el hecho, que nuestro sistema y quizá, por qué no decirlo, nuestro carácter y modos de ver y sentir los conflictos, por cultura, etc.. nos lleva a ser reticentes a la practica de la mediación, si bien en nuestra perspectiva, si está funcionando, tal y como se mantuvo en otros de los foros en los que hemos participado, en el ámbito de la empresa, motivado por dos cuestiones importantes, primera la celeridad en el procedimiento, y en segundo lugar por ahorro de costes.

Por ultimo, dado el tiempo, el cual en estos eventos siempre es limitado, por las circunstancias de cada uno de nosotros, no llegamos a desarrollar, pero sí a puntualizar, en la necesidad especialización de los mediadores, así como el cobro digno por el servicio prestado, lo cual no lleva al dilema del doble coste, para el caso de no llegar a buen fin la mediación planteada.

Cierto e importante es dicha cuestión, la de la profesionalidad, dado que, no en pocos casos, nos hemos encontrado los profesionales, con acuerdos de mediación, los cuales son de imposible planteamiento y ejecución en el ámbito judicial, dado que el mediador permite conformidad de las partes, de cuestiones o situaciones que son inviables desde la perspectiva jurídica, en estos casos, se ha perdido el tiempo, debiendo en tal sentido o bien rehacer el cuerdo, un nuevo convenio o bien plantear una demanda contenciosa.

En lo concerniente a la implantación de la obligatoriedad como paso previo a la litigiosidad, también se plantearon y debatieron dos perspectivas, la positiva, esto es el asisitir a la mediación como previo al proceso judicial, pero también, el ser tomado, bien como medida dilatoria, o bien como mero paso, sin intecnionalidad ni voluntariedad, a la espera de llegar a la siguiente fase que sería la sede judicial; en tal sentido se trajo a colación lo que sucede en la especialidad de social o laboral. 

Una perspectiva que se puntualizó, sería percibirla como medio o forma de descargar de volumen trabajo a los jueces, y de volumen de litigios en los Juzgados, por lo que la labor de los mismos sería mas liviana.

En tal sentido, entendemos que la misma no debería percibirse como medio para resolver los problemas de los órganos judiciales, toda vez que, los profesionales que acudimos a los mismos, lo realizamos como ultimo recurso. 

Todos, por los años en el ejercicio de nuestra profesión, ya detectamos de antemano, los procedimiento que pueden dirigirse a mediación y los que deben ir directamente a vía judicial, no solamente por la situación del asunto en sí, sino por la tendencia de cada una de las partes; además de ello, cada uno de los profesionales que nos dedicamos a la dirección y resolución de conflictos jurídicos, ya realizamos previamente una labor de dirimir asperezas, y de mediar en la medida de lo posible, procurando llegar a un acuerdo, a los efectos de reducción, no solo de costes, sino también de desgaste emocional, que suelen conllevar los procedimientos principalmente los matrimoniales y los de familia.

mia para temas profesionales

M. Pilar Alvarez Moreno