VICIO DEL CONSENTIMIENTO POR ERROR INEXCUSABLE.SENTENCIA DEL TRIBUNAL SUPREMO DE 5 DE MARZO DE 2015, RECURSO: 678/2013 PONENTE: EXCMO. SR. D. XAVIER O’CALLAGAHAN MUÑOZ.

VICIO DEL CONSENTIMIENTO POR ERROR INEXCUSABLE.SENTENCIA DEL TRIBUNAL SUPREMO DE 5 DE MARZO DE 2015, RECURSO: 678/2013 PONENTE: EXCMO. SR. D. XAVIER O’CALLAGAHAN MUÑOZ.

RESUMEN.– 30 Mar, 2015.- El Tribunal Supremo anula un contrato de compraventa al apreciar vicio de consentimiento por error inexcusable.

Sentencia del Tribunal Supremo de 5 de marzo de 2015, Recurso: 678/2013 Ponente: Excmo. Sr. D. Xavier O’Callagahan Muñoz.

“FD 2º…Partiendo de que está acreditado que el contrato fue redactado por la comunidad demandante, la sentencia recurrida basa el error esencial, primero, en la extensión de la acequia de la Vega que se ha probado que es muy inferior a la que se expresa en el contrato, extensión que la vendedora conocía bien y no la conocía el comprador pues no constaba en el Registro de la Propiedad en el que no estaba inscrita ni en ningún registro público. Segundo, el plano que se adjunta al contrato no implica que integrara objetivamente la compraventa, por considerar que aquél se refería tanto a la acequia de la Vega realmente vendida, sino también a la acequia del Angels, lo que declara probado la sentencia de instancia. Tercero, dicho plano confirma el error, ya que “no tiene el más mínimo rigor técnico” , dice literalmente la sentencia. Cuarto, la situación urbanística con la importancia del factor temporal no causaliza el contrato pero sí da lugar al error esencial pues si en el contrato se dice, en la estipulación séptima, que “el sector NPR-5 Vega-Puerto fue aprobado definitivamente por acuerdo de la Comisión Territorial de Urbanismo de Valencia de fecha 15 noviembre 2005, habiendo quedado supeditada dicha aprobación únicamente a la corrección de determinados aspectos formales de carácter documental”, como queriéndose decir con ello que su aprobación iba a ser inmediata, de ahí que el pago de 6.588.600 # se fijara, en principio, a los cuatro meses de celebrado el contrato; lo que es bien cierto es que las cuestiones a subsanar, recogidas en trece puntos, no eran meras correcciones formales, sino que alguna de ellas era sustancial para la viabilidad de plan urbanístico.

Lo esencial del motivo del recurso que es la excusabilidad del error, no puede tenerse en cuenta, en primer lugar, porque la frase que destaca el motivo “pudo ser conocida…” se refiere sólo a la situación urbanística, no a los demás extremos que justifican el error. Por otra parte, en segundo lugar, no se trata de un solar o una finca bien delimitada, sino de una acequia, formada por un complejo entramado de ramales o acequias menores, con trazado sinuoso y ancho irregular al ser la mayor parte de sus cauces de tierra, y ubicada en una zona abandonada desde hacía más de una década antes de celebrarse el contrato de compraventa, llena de cañaveral, rozas y maleza donde resulta imposible, para alguien ajeno a la Comunidad de Regantes, identificar los cauces entre la maleza y distinguir el concreto objeto.

Por tanto, conforme a la jurisprudencia de esta Sala y a los hechos declarados probados, se desestima este motivo, tanto más cuanto no se puede exigir a una parte contratante una investigación, que en este caso supera la normalidad, pese a su condición profesional, siendo así que la contratación debe estar presidida por el principio de buena fe, destacado, entre otras, por la sentencia de 18 noviembre 2014 que dice:

“conforme al artículo 1258 del Código civil que proclama el principio de buena fe, aparte del cumplimiento de lo expresamente pactado, para las consecuencias no pactadas, pero que sí se desprende conforme a aquel principio”.

Proporcionado por I.C.A.M.