Se disuelve el Soviet Supremo de la URSS, tras aprobar la primera declaración de derechos humanos y libertades en la Unión Soviética y dar paso a la Comunidad de Estados Independientes.
El 5 de septiembre de 1991, el Soviet Supremo de la Unión Soviética se disolvió oficialmente después de aprobar la primera declaración de derechos humanos y libertades en la historia de la URSS y de sentar las bases para la formación de la Comunidad de Estados Independientes (CEI). Este evento marcó un momento crucial en la disolución de la Unión Soviética y en la transición hacia un nuevo orden político en la región.
La disolución de la Unión Soviética fue el resultado de una serie de eventos y procesos políticos que se habían desarrollado a lo largo de los años 80 y principios de los 90. La URSS enfrentó profundas crisis económicas, políticas y sociales, exacerbadas por la falta de reformas efectivas y la creciente demanda de autonomía de las repúblicas que la componían.
En 1985, Mijaíl Gorbachov asumió el liderazgo de la URSS y trató de implementar reformas bajo las políticas de **perestroika** (reconstrucción económica) y **glasnost** (apertura y transparencia). Aunque estas reformas fueron bien recibidas en algunos sectores, también llevaron a una mayor inestabilidad y a la presión para una mayor autonomía dentro de las repúblicas soviéticas.
El 5 de septiembre de 1991, el Soviet Supremo, el órgano legislativo de la Unión Soviética, aprobó una serie de medidas cruciales:
1. Declaración de Derechos Humanos y Libertades: Este fue un avance significativo en el contexto soviético, donde los derechos humanos y las libertades individuales habían estado severamente restringidos durante décadas. La declaración marcó un reconocimiento formal de los derechos fundamentales y las libertades, alineándose con los principios universales de derechos humanos.
2. Formación de la Comunidad de Estados Independientes (CEI): El Soviet Supremo aprobó la creación de la CEI, una organización regional que buscaba coordinar la cooperación económica y política entre las repúblicas exsoviéticas. La CEI se estableció oficialmente el 21 de diciembre de 1991, en una reunión de los líderes de las repúblicas de la URSS, y se convirtió en un mecanismo para gestionar la transición de la Unión Soviética a estados independientes.
La disolución del Soviet Supremo y la aprobación de la declaración de derechos humanos fueron pasos importantes en la transición de la URSS hacia una serie de estados independientes. La disolución formal de la URSS se llevó a cabo el 26 de diciembre de 1991, cuando el Soviet Supremo aprobó la resolución que declaró la disolución oficial de la Unión Soviética y la independencia de las repúblicas que la componían.
La CEI fue creada para facilitar la cooperación entre los estados post-soviéticos en áreas como comercio, seguridad y políticas exteriores, aunque su efectividad ha sido variable. Mientras que algunos países encontraron en la CEI un espacio para la colaboración regional, otros se han distanciado con el tiempo. La CEI ha evolucionado a lo largo de los años, con diversos grados de éxito en la integración y cooperación entre sus miembros.
La disolución de la Unión Soviética y la creación de la CEI marcaron el final de la Guerra Fría y llevaron a una reconfiguración del orden global. Los estados recién independizados se enfrentaron a desafíos significativos en la transición a economías de mercado y sistemas políticos democráticos. Además, el colapso de la URSS llevó a un reordenamiento geopolítico en Europa del Este y en Asia Central, con implicaciones profundas en la política internacional.
El 5 de septiembre de 1991 es un día significativo en la historia contemporánea porque simboliza el avance hacia un nuevo marco de derechos humanos y el comienzo de una nueva era para los países que una vez formaron parte de la Unión Soviética.
La declaración de derechos humanos y la creación de la CEI representaron esfuerzos para establecer un nuevo orden en una región que había sido dominada por la centralización y el control autoritario durante décadas.
La transición hacia la independencia y la formación de nuevos estados independientes han influido en la política, la economía y la sociedad en la región y en el mundo en general.
La resolución del Soviet Supremo fue un paso crucial en el proceso de transformación y democratización en la ex Unión Soviética, y sigue siendo un punto de referencia importante en la historia del siglo XX.
