«Actio quanti minori».

Un Derecho Fundamental para el Comprador

Se trata de la acción para proceder al saneamiento por los vicios o ocultos que presenta la osa vendida, ya sea de carácter mueble o inmueble.

Según determina la Real Academia Española, La acción quanti minoris, ejercitada no tiene una finalidad en sí indemnizatoria, sino que se trata de solicitar y determinar el restablecimiento de la equidad contractual, siendo por ello incompatible con una indemnización complementaria (“si se ejercita la acción quanti minoris, no se puede obtener más que una reducción o rebaja en el precio, no una indemnización de daños y perjuicios complementaria; esta acción indemnizatoria la reserva única y exclusivamente el artículo 1486 del Código Civil para cuando se ejercite la acción redhibitoria”, así lo refiere la Sentencia del tribunal Supremo de 21 de junio de 2007.

En el ámbito del derecho contractual, la Actio Quanti Minoris se erige como una herramienta fundamental para proteger los intereses del comprador frente a la presencia de vicios ocultos en la cosa vendida, ya sea mueble o inmueble.

Esta acción, consagrada en el artículo 1492 del Código Civil español, permite al comprador exigir una reducción proporcional del precio pagado, restableciendo así el equilibrio contractual alterado por la presencia de defectos no declarados.

Naturaleza y Objetivo

A diferencia de la acción rescisoria, cuyo objetivo es la resolución del contrato y la restitución recíproca de las prestaciones, la Actio Quanti Minoris persigue un fin eminentemente reequilibratorio.

De esta manera, se preserva la esencia del contrato, permitiendo al comprador conservar el bien mientras obtiene una compensación justa por la disminución de su valor.

Requisitos para su Ejercicio

Para que la Actio Quanti Minoris prospere, deben concurrir los siguientes requisitos:

  1. Existencia de un contrato de compraventa: La acción solo puede ser ejercida por el comprador legítimo del bien.
  2. Presencia de vicios ocultos: Los defectos deben ser preexistentes a la venta y no haber sido conocidos ni advertidos por el comprador al momento de la compra.
  3. Relevancia de los vicios: Los defectos deben ser de tal entidad que disminuyan significativamente el valor o la utilidad del bien.
  4. Ejercicio dentro del plazo legal: La acción debe ser interpuesta dentro del plazo de un año a contar desde la entrega del bien.

Procedimiento y Determinación de la Reducción

Una vez interpuesta la demanda, el juez deberá determinar la existencia de los vicios ocultos y su relevancia.

En caso de confirmarse, se procederá a cuantificar la reducción del precio.

Para ello, se tomará en consideración la diferencia entre el valor real del bien al momento de la venta y su valor actual, teniendo en cuenta los vicios ocultos. La determinación de esta diferencia puede ser realizada por peritos designados por el tribunal.

Ventajas y Limitaciones

La Actio Quanti Minoris ofrece al comprador una alternativa flexible y beneficiosa para enfrentar la presencia de vicios ocultos.

Permite mantener el bien adquirido, obteniendo una compensación económica que reequilibre el contrato. Sin embargo, es importante destacar que esta acción no permite obtener una indemnización por daños y perjuicios adicionales al reajuste del precio.

Conclusión

La Actio Quanti Minoris se configura como un derecho fundamental para el comprador, garantizando su protección frente a los vicios ocultos que puedan afectar el bien adquirido.

Esta acción permite restablecer el equilibrio contractual y obtener una justa compensación, sin necesidad de llegar a la resolución del contrato.

Su ejercicio efectivo contribuye a la transparencia y equidad en las transacciones de compraventa, fortaleciendo la confianza de los consumidores en el mercado.

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